Las matriculaciones de coches caen a su nivel más bajo en 20 años

Las ventas de turismos y todoterrenos nuevos en España se hundieron en abril por culpa del coronavirus. Equivalieron a 4.163 unidades, un 96,5% menos que en el mismo mes de 2019 y una cifra apenas suficiente para cubrir un día de trabajo, según datos de las asociaciones de fabricantes (Anfac), concesionarios (Faconauto) y vendedores (Ganvam).

Las ventas de coches nuevos cayeron un 96,5% en abril, hasta 4.163 unidades, tras sufrir un desplome en todo tipo de clientes –particulares y empresas– y en todas las formas de propulsión, ya sean de combustión o eléctrica. La crisis del Covid-19 tuvo cerrados durante el mes las fábricas de coches y los concesionarios.

El descenso hunde las ventas hasta el nivel más bajo en 20 años. Es además el cuarto consecutivo del año, ya que en enero las matriculaciones retrocedieron un 7,6%, frente al 6% de febrero y el 69% de marzo, el primer mes en el que se apreció el efecto del coronavirus.

Las escasas operaciones registradas durante el mes, explican las asociaciones, responden a compromisos previos materializados en abril. En los próximos días reabrirán los concesionarios con cita previa y entre estrictos protocolos de prevención. Las plantas de producción operan a niveles de apenas el 20%.

Las ventas a clientes particulares se situaron en 823 unidades, un 98,2% menos, mientras que en el canal de empresas se registraron 993 matriculaciones, un 97,3% menos. Las empresas de alquiler compraron 2.343 unidades, un 93,8% menos, y han iniciado un proceso de reducción de flota ante el desplome del turismo.

En los cuatro primeros meses del año, las matriculaciones se sitúan en 222.866 unidades, un 49% menos que en el mismo periodo del ejercicio anterior. El sector pronostica que el año cerrará con apenas 700.000 unidades, un nivel inferior incluso al de la anterior crisis económica y un 45% inferior al de 2019.

Entre enero y abril, el canal de empresas registró 78.491 unidades en lo que va de ejercicio, un 43,4% menos, mientras que las ventas a firmas de alquiler se situaron en 44.942 unidades desde enero, un 58% menos.

Los fabricantes de Anfac confían en que abril sea «un caso aislado» y reclaman que la reapertura progresiva de todos los canales venga acompañada de un plan de estímulo a la demanda para animar el mercado.

«De no tomarse medidas, el parque automovilístico se deteriorará aún más por efecto de esta crisis, por lo que se debe incentivar la sustitución y baja de los vehículos más antiguos y contaminantes impulsando las entregas de vehículos eficientes y más seguros», señala Anfac.

«La apertura de los concesionarios el día 11 de mayo reactivará de nuevo el sector, pero esperamos una evolución muy lenta de las matriculaciones, que no podemos permitirnos, porque sabemos del impacto que unas ventas de coches bajas tienen sobre la economía, el empleo o la confianza del consumidor», indican los vendedores de Faconauto.

Vía: https://www.expansion.com/