Los empleos que se quedan desiertos se disparan un 50% pese a los 2,5 millones de parados

La incapacidad del SEPE para colocar a los desempleados sitúa en 152.700 las vacantes, cifra oficial que los expertos cuestionan por la dificultad de medir el problema en las pymes

Trabajadores en una fábrica. (ABC)

El desajuste entre la oferta y la demanda se mantiene en el mercado de trabajo y sigue complicando la vida a las empresas en sectores claves para la economía, como los servicios. El pasado año los negocios no encontraron trabajadores para cubrir 152.677 puestos de trabajo, una cifra que no se había registrado desde que el Instituto Nacional de Estadística (INE) empezó a contabilizar esta variable en 2013 en su Encuesta Trimestral del Coste Laboral, y que supone un 51% más que en el año previo a la pandemia. Se produce la paradoja de que los empleos se quedan desiertos en un país con 2,5 millones de desempleados, que sitúan a España en los puestos de cabeza de Europa y de la OCDE.

La economía sigue creando empleo pero no logra dar respuesta, por tanto, a un problema que se replica año tras año con más o menos intensidad. ¿Los motivos? En algunos casos la causa es la falta de cualificación; en otros, el envejecimiento de la población y, por lo tanto, de las plantillas, también la despoblación en determinados territorios y el escaso atractivo de las ocupaciones, bien por sus salarios, por sus jornadas o por la escasa flexibilidad de las ocupaciones que se ofertan por las empresas como ocurre, por ejemplo, con los camareros. Un cúmulo de respuestas para un problema enquistado en el que no participa con soluciones el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), incapaz de acompañar a los desempleados en la vuelta al trabajo.

Falta de conocimiento de las necesidades actuales del tejido productivo, un sistema de formación obsoleto e incentivos para la contratación que no centran el foco en la población objetivo hacen del organismo que depende de Trabajo un servicio inútil para la meta de reducir del paro estructural. Centrado en pagar las prestaciones por paro, apenas intermedia en el 2% de las ofertas de trabajo. Este desajuste hace que prácticamente se eliminen los alicientes para que el empresario envíe sus vacantes a los servicios públicos. El pariente o amigo se convierte en la oficina de empleo en muchos casos.

Vacantes por sectores de actividad

Por trimestres / En número

Total

Servicios

Industria

Construcción

Máx. (3T)

175.000

3T

155.797

152.677

150.000

Mín. (2T)

125.000

134.735

74.346

98.745

140.582

100.000

11.585

6.357

86.941

75.000

Máx. (1T)

64.767

50.000

12.901

7.462

Mín. (1T)

Máx. (3T)

Mín. (4T)

25.000

9.103

4.341

4.525

1.988

0

23

25

2019

20

21

22

24

Fuente: INE

ABC

Pese al récord de vacantes, España sigue estando entre los países con menos empleos sin cubrir de la UE. Los últimos datos de Eurostat apuntan una tasa de vacantes de 0,9% en nuestro caso -uno de cada cien empleos está sin cubrir- frente al 3,2% en la zona euro. Las tasas más altas se dan en los Países Bajos (4,1%), Bélgica (3,8%) y Malta (3,4%). En el extremo opuesto, los porcentajes más reducidos se registraron en Rumanía (0,6%), Bulgaria y Polonia (0,8% en ambos casos), junto con España. ¿Cómo se explican estas diferencias? La composición del tejido empresarial no es el mismo en un país que en otro, lo que también influye a la hora de elaborar las estadísticas.

Desde el año anterior a la pandemia los puestos que no se cubren en España han aumentado en casi 52.000

Es en estos resultados de la estadística europea en los que se escudan tanto el Gobierno como los sindicatos para argumentar que en España no hay problema para cubrir vacantes. Sostienen que cuando un empleo se queda desierto está muy relacionado con las malas condiciones laborales que ofrecen la empresas, como los horarios o los bajos salarios. Opinión totalmente contraria a los que sostienen las organizaciones empresariales; todas coindicen en que la estadística no está reflejando correctamente el problema que existe en España.

Mayor peso de empresas pequeñas

Uno de los últimos estudios sobre vacantes realizado por Cepyme recordaba que oficialmente existía una brecha de más de 150.000 puestos sin cubrir, pero avisaba también de que la cifra es «notablemente superior, debido a la complejidad de poder medir dicha problemática entre las pymes», en línea con lo manifestado por diversos expertos laborales consultados por ABC, cuyas conclusiones relacionan la tasa más baja que registra España frente a Europa con el gran peso que tienen en la economía española las micropymes. Los datos del INE, que tampoco reflejan datos de sectores como agricultura, son, por tanto, una foto de la situación que se produce en las empresas medianas y grandes, que es muy distinto de la que tienen las más pequeñas, en las que el boca a boca se convierte en la mejor herramienta para encontrar el perfil profesional que buscan.

Perfiles cualificados

Por unas razones o por otras, hay trabajos que se quedan sin ocupar, a lo que se suma otra dificultad que desde hace unos años tienen que salvar las empresas: retener el talento. La fidelidad se ha desvanecido, al mismo ritmo con el que las nuevas generaciones cambian de empleo como de camisa; no tienen problema en dejar atrás sus compañías en busca de nuevos horizontes laborales, especialmente los perfiles altamente cualificados.

Las empresas no logran retener el talento. El sueldo es factor clave para que las nuevas generaciones cambien de puesto como de camisa

En unos casos, la causa es la necesidad de crecer profesionalmente o acelerar el aprendizaje; en otros, el escaso atractivo de las ocupaciones, una «tormenta perfecta» de la que, en muchas ocasiones, se están beneficiando países vecinos, convertidos en un polo de atracción de perfiles cualificados. La situación está provocando que la batalla por el talento se recrudezca. Una de las últimas encuestas realizada por LLYC a más de cien CEO reveló que la atracción y retención del talento es el problema que más les preocupaba a los directivos.

Vía: https://www.abc.es/economia/