El mercado del automóvil encadena cinco meses por encima de las 100.000 matriculaciones. El Dacia Sandero, el coche más vendido

El mercado español del automóvil parece dejar atrás la incertidumbre de los últimos años y empieza a mostrar síntomas de una recuperación con atisbos de poder alcanzar los niveles previos a la pandemia. El pasado mes de julio volvió a cerrar por encima de las 100.000 matriculaciones, una barrera que hace no tanto parecía inalcanzable y que ahora se ha convertido en una constante, al menos en los últimos cinco meses. Con 101.949 unidades vendidas, un 3,7% más que en el mismo mes de 2025, el sector suma ya cinco meses consecutivos superando esa cifra, algo que no ocurría en un mes de julio desde 2020, en plena salida del confinamiento.
Más allá del dato publicado hoy, el verdadero termómetro está en el acumulado del año. Entre enero y julio se han matriculado 749.646 turismos, un crecimiento del 5,8% respecto al mismo periodo del año pasado. La tendencia ha desbordado el optimismo entre fabricantes, concesionarios y distribuidores, que ya apuntan a un cierre de ejercicio por encima de los 1,2 millones de unidades, una cifra que acercaría al mercado a los niveles previos a la pandemia.
Pero si hay un dato que define la evolución del mercado español es el avance de los vehículos electrificados. Los eléctricos puros y los híbridos enchufables continúan ganando terreno a un ritmo muy superior al del mercado general. En julio alcanzaron las 25.229 matriculaciones, un 20,1% más que hace un año, hasta representar el 24,7% de todas las ventas. Es decir, prácticamente uno de cada cuatro coches vendidos durante el mes ya dispone de enchufe. Los turismos electrificados acumulan 166.372 matriculaciones, un espectacular crecimiento del 34,9%, elevando su cuota hasta el 22,2% del mercado nacional. Aunque el vehículo híbrido convencional sigue siendo el gran protagonista de las matriculaciones, el avance de los modelos enchufables confirma que la electrificación empieza a consolidarse más allá de los primeros compradores.
El crecimiento no se concentra en un único canal. Los particulares continúan siendo el principal sostén del mercado con 51.539 matriculaciones, un 1,7% más que hace un año y prácticamente la mitad de todas las ventas del mes. Las empresas también mantienen una evolución positiva, con 38.138 unidades (+2,2%), mientras que los rent a car registran el mayor incremento con un 18,9% y 12.272 vehículos, impulsadas por la campaña turística.
Otro indicador que refleja el cambio de tendencia es la reducción de emisiones. Los turismos matriculados durante julio registraron una media de 100 gramos de CO₂ por kilómetro, un 2% menos que un año antes. En el acumulado anual, la media desciende hasta los 102 gramos, un 4,4% inferior a la registrada en los siete primeros meses de 2025. Detrás de esta mejora está el creciente peso de las mecánicas electrificadas, pero también la renovación de un parque automovilístico que sigue siendo uno de los más envejecidos de Europa, 15 años, y que resulta vergonzante para un Gobierno que afirma estar tan comprometido con la agenda 2030.
Toyota lideró el ranking entre las marcas más vendidas mientras que el Dacia Sandero volvió a ser el modelo más vendido.
Las patronales del sector coinciden en que el contexto es favorable. La confianza del consumidor, una oferta cada vez más amplia y competitiva y la entrada en vigor del Plan Auto+ (este martes) están contribuyendo a sostener la demanda. Si el mercado mantiene el ritmo mostrado durante los siete primeros meses del año y no aparecen factores externos que alteren la evolución económica, 2026 podría convertirse en el ejercicio que confirme la recuperación definitiva del automóvil en España.