- Armonizará exenciones y quitará duplicidades tributarias y de reporte de información
- Igualará la norma de fusiones para impulsar las operaciones transfronterizas

La Comisión Europea simplificará cinco directivas fiscales en materia del Impuesto sobre Sociedades para alcanzar el objetivo de reducir la carga administrativa de las empresas hasta un 25% y de las pymes, en un 35%, a cierre de 2029.
Bruselas ya prepara la nueva Directiva Ómnibus de fiscalidad, que prevé presentar a mediados de 2026, con el objetivo de armonizar las reglas fiscales en todos los países de la Unión Europea, eliminar trabas a las empresas en el acceso a deducciones o exenciones en función del territorio, evitar la duplicidad impositiva y de presentación de información, y facilitar la comprensión y aplicación de las normas.
La UE revisará la Directiva de fusiones en materia de fiscalidad, la Directiva contra la elusión fiscal, la de matrices y filiales, la de intereses y cánones y la de mecanismos de resolución de litigios relacionados con la tributación.
La Comisión ha sacado a consulta hasta el 26 de marzo la propuesta para comenzar a elaborar el texto. Europa avanza que en el ámbito de la Directiva para evitar la elusión fiscal, que grava a través de la norma de Sociedades Extranjeras Controladas a las filiales de terceros países administradas desde territorios de baja tributación, se realizarán modificaciones ya que la puesta en marcha del impuesto mínimo global del 15% puede dar lugar a una doble tributación de estas participadas. Este impuesto mínimo, conocido como Pilar II, también obliga a los países europeos a gravar a las filiales extranjeras que paguen menos del 15% en Sociedades.
También se revisará la norma que limita a las compañías la deducción de los intereses que pagan por los créditos para proteger a las pymes y las firmas más endeudadas.
En el ámbito de la Directiva de matrices y filiales, que evita la doble tributación de los dividendos que las segundas pagan a las primeras, y de la Directiva para la exención de intereses y cánones, Bruselas subraya que se armonizarán las normas, que en la actualidad cada país aplica de forma diferente, para que las compañías tengan las mismas reglas de juego y accedan a los mismos beneficios en todos los países en los que operan. Esto dará seguridad jurídica y evitará cargas administrativas y costes de cumplimiento.
En el ámbito de la Directiva de fusiones, que permite a las compañías llevar a cabo estas operaciones sin costes fiscales, la UE advierte que no se aplica igual en todos los países, lo que supone una barrera para compras de empresas y reestructuraciones transfronterizas.
Finalmente, plantea cambiar la Directiva de mecanismos de resolución de litigios fiscales para eliminar las ambigüedades en los requisitos de admisión, garantizar una aplicación coherente en todos los Estados miembros y facilitar su uso tanto por parte de las compañías como de las Administraciones tributarias de los distintos países.
“Esta iniciativa pretende simplificar la normativa vigente y mejorar el entorno empresarial, entre otras cosas, reduciendo la carga administrativa para las empresas. En particular, debería reducir significativamente los costes de cumplimiento de los contribuyentes, permitiéndoles beneficiarse de procedimientos estandarizados y disposiciones sustantivas más armonizadas, así como de un mayor nivel de seguridad jurídica”, argumenta la Comisión Europea.
La UE aprobó este mes de febrero de forma definitiva la ‘Directiva Ómnibus I’ que reduce las obligaciones de reporte de información a las empresas en materia de sostenibilidad. Este paquete de reformas entra dentro del objetivo de Bruselas para 2029 de unificar y simplificar las normas para reducir cargas a las compañías.