Menos temporalidad, más jóvenes, desplome de autónomos y otros detalles de la marcha del empleo

Se ha creado empleo entre los extranjeros, que ganan 23.600 ocupados; mientras que entre los mayores de 55 años se ganan ocupadas mujeres y se pierden hombres

En el primer trimestre del año el mercado laboral español ha perdido 100.200 trabajadores, pero ¿son muchos o pocos? Además, el arranque del año, con la entrada en vigor de la reforma laboral ha traido buenas noticias para la calidad del empleo con un descenso vigoroso de la temporalidad; también hay más ocupados jóvenes y se ha experimentado una fuerte pérdida de empleo autónomo. Entre enero y marzo le ha ido mejor, en materia de ocupación, a los extranjeros que a los españoles y a los hombres que a las mujeres. Este es un resumen de algunas cuestinos menos conocidas de la Encuesta de Población Activa (EPA) publicada hoy que se detallan a continuación.

¿Cómo le ha ido al empleo entre enero y marzo?

A primera vista la destrucción de empleo en plena recuperación del mercado laboral –en concreto 100.200 trabajadores menos– puede parecer cierto frenazo, pero si se observa el comportamiento habitual en los primeros trimestres del año se observa que lo normal es que se destruyan puestos de trabajo, incluso con recuperaciones en marcha. Así ha ocurrido, por ejemplo desde 2014, año en el que se inició la recuperación del empleo tras la anterior crisis económica. Aquel año se perdieron 184.600 ocupados en el primer trimestre. Haciendo esta comparación con años más próximos, justo antes de que estallara la pandemia, en 2019, la caída del empleo en esos meses fue ligeramente inferior, de 93.500 personas; pero en 2018, fue superior: 124.200. De hecho, en términos desestacionalizados el número de ocupados creció un 1,08% en el trimestre.

Asimismo, haciendo la media entre 2014 y 2021 y excluyendo el año de la pandemia (2020) la media de caída del empleo en el primer trimestre del año es de 112.647 personas, lo que sitúa el recorte de 2022 en el rango medio, teniendo en cuenta, además, que este año el primer trimestre no ha incluido la semana santa y en algunos de los años tomados para hacer esta media sí. En resumen no existe un freno en la creación de empleo como tal.

Otra cosa es lo que ha ocurrido con el paro, que fruto del también descenso del población activa, ha experimentado un mayor ascenso en el arranque de 2022, con 70.900 parados más frente a una media de 8.500 en los primeros trimestres del año en el mismo periodo 2014-2022, sin contar tampoco el año de la pandemia.

Con todo, y pese a que el conjunto de la economía presenta un nivel de empleo superior al registrado antes de crisis (117.800 personas más), el sector privado todavía no ha recuperado los niveles de empleo del cuarto trimestre de 2019, justo antes del estallido de la pandemia, con 97.100 personas por debajo de los niveles registrados a finales de 2019. En contraste, en el sector público hay 214.900 ocupados más que en el último trimestre de ese año.

Lo que sí ha registrado una mejora es el número de horas trabajadas por el conjunto de los ocupados, que han ascendido a 646,84 millones de horas efectivas semanales, lo que supuso superar por primera vez desde que estallara la pandemia de Covid en marzo de 2020 el nivel precrisis del último trimestre de 2019, cuando se trabajaron 639.961 millones de horas. Esto apunta a una posible mejora de la producción (hay menos trabajadores pero trabajan más horas).

La buena noticia: caída de la temporalidad

Probablemente el descenso de la tasa de temporalidad del 25,3% con el que cerró 2021 al 24,2% entre enero y marzo de 2022 sea una de las mejores noticias que recoge esta edición de la EPA. La entrada en vigor de la reforma laboral, aunque no plenamente, porque las nuevas condiciones y límites a la contratación temporal no se han aplicado del todo hasta el 31 de marzo, ya se ve reflejada, para bien, en la estadística. De hecho, las cifras de afiliación a la Seguridad Social y paro registrado de estos tres primeros meses ya anticipaban este buen comportamiento del empleo indefinido.

Así, el saldo neto refleja que todo el empleo destruído en el primer trimestre habría sido temporal (209.800 asalariados eventuales menos que en el cuarto trimestre de 2021) mientras que se han contabilizado 164.100 empleados más con contrato fijo.

No obstante, existe otro dato en materia de calidad en el empleo que no es tan positivo. Se trata de la fuerte destrucción de empleo a tiempo completo, con 171.500 puestos menos en el trimestre respecto al anterior, frente a una creación de empleo a tiempo parcial de 71.300 efectivos. Esto significa que, en términos netos, todo el recorte del empleo del trimestre se cebó en empleo a tiempo completo, de mejor calidad que de jornada parcial.

Desplome de los autónomos

De los más de 100.000 puestos perdidos en el primer trimestre de 2022, más de la mitad (55.700) correspondieron a trabajadores por cuenta propia, frente a una caída de 45.800 asalariados. Esto supone un fuerte recorte de la ocupación entre autónomos del 1,7% en un solo trimestre, algo que tampoco es habitual. El colectivo más afectado ha sido el de empresarios sin asalariados, con 25.600 autónomos menos; le sigue el de aquellos que sí son empleadores y tienen trabajadores a su cargo, que han disminuído en 14.500 en el primer trimestre. Pero el dato más llamativo es el de la desaparición de 15.600 trabajadores dados de alta como ayudas familiares, que suponen una destrucción del 20% de este colectivo en un solo trimestre.

Pese a la destrucción de puestos de trabajo y aumento del desempleo, hay dos colectivos a los que les ha ido mejor, o al menos no tan mal. En el primer caso están los extranjeros y los trabajadores de menor edad y los más sénior. Así, el saldo de las cifras conocidas hoy indican que en el primer trimestre se han destruido poco más de 123.800 empleos ocupados por trabajadores de nacionalidad española, mientras que se han creado 23.600 puestos ocupados por extranjeros (de ahí que netamente se hayan perdido 100.200).

También se ha creado empleo entre los más jóvenes. En concreto, hay 40.300 menores de 24 años que están ocupados más que en el último trimestre de 2021 frente a un fuerte recorte de 138.700 puestos de trabajo ocupados por trabajadores de entre 35 a 44 años. También se observa otra caída importante de la ocupación entre 50 y 54 años, colectivo que ha perdido casi 28.000 trabajadores en el trimestre.

Aunque analizando este comportamiento del empleo por edades el dato más llamativo podría encontrarse en lo que ha ocurrido con el grupo de mayores de 55 años, donde se han perdido 21.700 puestos de trabajo ocupados por hombres, al tiempo que se han ganado 24.100, desempeñados por mujeres. Esto deja un saldo neto de 2.400 ocupados más entre los más sénior.

Sin embargo, atendiendo a todas las edades, entre enero y marzo el empleo se comportó peor entre las mujeres, que redujeron su presencia en el mercado de trabajo en 60.600 frente a una disminución de 39.600 hombres.

Vía: https://cincodias.elpais.com