CEOE y ATA alertan de cierres y menos empleo en pymes y autónomos por la subida del salario mínimo a 1.221 euros

Auguran un daño “tremendo” con especial impacto en el comercio: “Ni propuesta de incentivos fiscales en la mesa, ni mucho menos indexación del SMI a los contratos públicos”

Yolanda Díaz y Antonio GaramendiJesús G. FeriaLa Razón

La brecha entre el Gobierno y las organizaciones empresariales por la subida del 3,1% del SMI hasta los 1.221 euros brutos en 14 pagas exentos de tributación se ha convertido en choque frontal por la oferta de bonificaciones asociadas.

CEOE y ATA no solo rechazan el contenido de la medida, sino también las formas del Ejecutivo en la negociación, en un clima que fuentes empresariales describen ya abiertamente como de “hartazgo”. El malestar cristalizó en el último comité ejecutivo de la patronal, donde el rechazo fue unánime.

El presidente de ATA, Lorenzo Amor, ha acusado al Gobierno de acudir a la mesa sin propuestas reales de alivio fiscal para las empresas y de mantener una negociación “estéril” con una cifra de subida ya decidida de antemano. “Ni propuesta de incentivos fiscales en la mesa, ni mucho menos indexación del SMI a los contratos públicos“, denunció.

“Tres meses perdiendo el tiempo”

Amor fue especialmente duro con el proceso negociador y con el cálculo del incremento. “Es una subida desproporcionadapor encima de la inflación media del año 2025, que ha sido del 2,7%, usando un trilerismo estadístico para buscar esa cifra del 3,1% que estaba premeditada”, afirmó.

En su opinión, la negociación ha sido puramente formal: “Llevamos prácticamente tres meses perdiendo el tiempo y una subida que parece que estaba diseñada y que lo que se ha estado es entreteniendo o intentando jugar con nosotros, jugar en general con los autónomos y con las empresas”.

Las organizaciones empresariales subrayan que, pese a las informaciones conocidas en las últimas horas sobre posibles medidas fiscales estudiadas por Hacienda, en la mesa de negociación “no se ha presentado ninguna propuesta fiscal concreta”, lo que ha incrementado la sensación de descoordinación y desgaste.

Rechazo unánime de la CEOE

El malestar no es aislado. Según fuentes empresariales, el comité ejecutivo de CEOE expresó unanimidad en el rechazo tanto a la subida del SMI como al esquema de bonificaciones planteado por el Gobierno. La patronal considera que las compensaciones son insuficientes, de alcance limitado y no neutralizan el aumento de costes laborales para microempresas y autónomos empleadores.

“Es inaceptable, es una propuesta inasumible e inaceptable. Los datos están ahí. Menos autónomos empleadores, lo vimos en la EPA, y menos empleo generado por los autónomos”, remarcó Amor.

Alerta en el comercio

ATA advierte de que el impacto será especialmente severo en sectores con márgenes estrechos y alta intensidad de mano de obra. Se causa así “un daño tremendo” a las pequeñas empresas y a muchos sectores con menos cintura para asumir estos costes. “Por ejemplo, el comercio, que ha perdido más de 13.000 autónomos en el último año y más de 60.000 en los últimos cinco años”, destacó Amor.

Las patronales insisten en que sin incentivos fiscales directos y sin la indexación automática del SMI en los contratos públicos -para evitar que las empresas que trabajan con la Administración absorban solas el sobrecoste- la medida se traducirá en menos contratación y más cierres de pequeños negocios.

El choque deja el diálogo social en uno de sus momentos más delicados y anticipa nuevas tensiones entre el Ejecutivo y el tejido empresarial en pleno enfriamiento de la creación de empleo.

Vía: https://www.larazon.es/economia/