La automoción aplaude el apoyo directo al vehículo eléctrico, aunque llega con medio año de retraso y gran parte de los fondos comprometidos

El pasado diciembre lo anunció el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y en febrero se conocieron los detalles, pero no fue hasta este martes cuando el Consejo de Ministros dio luz verde al real decreto que convierte en realidad la concesión de ayudas directas de hasta 4.500 euros para comprar vehículos eléctricos y electrificados. El Plan Auto+, que releva al antiguo Moves, cuenta con una dotación económica de hasta 400 millones de euros con los que subvencionar a quienes opten por vehículos sostenibles. Pese a que entran en vigor con un retraso de más de seis meses, las ayudas tendrán efecto retroactivo desde el 1 de enero, de modo que podrán beneficiarse aquellos que han adquirido su nuevo coche en esta primera mitad del año, si cumplen las condiciones establecidas.
Precisamente ese retraso preocupa al sector, ya que, pese a celebrar el nuevo plan de incentivos directos, teme que la mayoría de los fondos ya estén comprometidos, por lo que los 400 millones presupuestados se agotarán con rapidez. Este extremo, sin embargo, lo negó el ministro de Industria, Jordi Hereu, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros: «Acabamos de aprobar las bases reguladoras con dotación de 400 millones. No tenemos esta percepción de que se acaben y se agoten en septiembre. Por tanto, en este sentido de momento creemos que con 400 podremos afrontar bien el año», aseguró.
Para acogerse a estas medidas destinadas a «familias, trabajadores autónomos, pymes y micropymes», las personas físicas solo podrán solicitar una ayuda por vehículo. En el caso de las empresas, únicamente se podrá acceder a subvenciones para un máximo de diez modelos.
Hereu explicó que las solicitudes podrán presentarse a través de una plataforma telemática, tanto directamente por los beneficiarios como mediante concesionarios o empresas de renting y leasing financiero. El objetivo del plan —indicó— es «impulsar, sobre todo, vehículos eléctricos, económicos, europeos y españoles», siendo así un «buen instrumento» para apoyar la «transformación del mercado y la irrupción cada vez más importante de la electrificación», que hasta el mes de junio registró un incremento de ventas del 39 % respecto al primer semestre el 2025 (29.791 unidades, con una cuota de mercado del 23,2 %).
El Programa Auto+ da continuidad al antiguo plan de ayudas Moves III, persiguiendo además la producción europea y española de vehículos. En concreto, el Gobierno otorgará hasta el 25 % de la ayuda total a la adquisición de un vehículo que haya sido fabricado en Europa o en España.
Los requisitos
Así, las ayudas son de hasta 4.500 euros para la compra de turismos que tengan etiqueta 0 (eléctricos e híbridos enchufables), que no superen el precio de 35.000 euros (coste del vehículo en factura, sin impuestos y después de realizar descuentos comerciales) y que hayan sido fabricados en suelo europeo (categoría M1).
De igual forma, quienes compren furgonetas o camiones ligeros cuya masa máxima no sea superior a 3,5 toneladas (N1) podrán recibir hasta 5.000 euros, sin limitación en el precio del vehículo. En cualquier caso, en ambas modalidades, los puntos de venta tendrán que ofrecer adicionalmente «un descuento de al menos mil euros sobre el precio de venta», según confirmó Industria en sus bases.
Más incentivos
El Plan Auto+ también incluirá otras modalidades de vehículos además de a los turismos de hasta nueve plazas, ampliando las posibilidades de electrificación en los mercados de las motocicletas y los cuadriciclos. Las principales patronales del sector valoran positivamente el respaldo económico directo a la compra de eléctricos, porque aportan certidumbre, pero insisten en que los recursos presupuestados pueden agotarse en septiembre u octubre, por lo que reclaman al Gobierno que movilice más ayudas que incentiven todavía más la demanda en un momento delicado para toda la industria de la automoción.