El 79% de los trabajadores de la comunidad está insatisfecho con su sueldo, aunque solo tres de cada diez contemplan cambiar de empresa si no mejoran sus condiciones

Hay datos que, por sí solos, describen una realidad. Y hay otros que, además, revelan una paradoja. Galicia encabeza la clasificación nacional de insatisfacción salarial, según el Estudio sobre Bienestar y Salud Laboral en España 2026 elaborado por Edenred y Savia.
El 79,1% de los profesionales gallegos reconoce que no está plenamente satisfecho con su retribución. Sin embargo, al mismo tiempo, la comunidad se sitúa entre las que muestran una menor disposición a buscar otro empleo si esa situación no mejora.
La fotografía que dibuja el informe refleja una percepción crítica respecto a los salarios. Apenas uno de cada cinco trabajadores gallegos, el 20,9%, asegura sentirse satisfecho con lo que cobra.
La mayoría considera insuficiente su remuneración, aunque con matices. Más de la mitad de los encuestados, un 53,2%, admite que el sueldo no responde a sus expectativas, pero reconoce que otros factores relacionados con el bienestar laboral compensan de forma parcial esa situación.
Salario, asignatura pendiente
El dato es significativo porque Galicia no solo lidera la clasificación de insatisfacción salarial, sino que supera incluso a comunidades como la Valenciana, Castilla y León, Cataluña, Andalucía o Madrid. La percepción de que el salario sigue siendo una asignatura pendiente atraviesa todo el mercado laboral español, pero alcanza su máxima expresión en la comunidad gallega.
Lo llamativo aparece cuando se analiza la reacción de los trabajadores ante ese descontento. Mientras en Andalucía o Madrid más de cuatro de cada diez profesionales valorarían cambiar de empresa si no mejoran las condiciones económicas o los beneficios laborales, en Galicia ese porcentaje se reduce al 28,7%, el más bajo a nivel nacional. Apenas un 5,9% considera muy probable dar ese paso y un 22,8% lo ve bastante probable.
La combinación de ambos datos apunta a una realidad compleja. Los trabajadores gallegos muestran un elevado nivel de insatisfacción con sus salarios, pero no parecen convencidos de que un cambio de empresa vaya a traducirse en mejores condiciones.
La decisión de permanecer en una organización depende cada vez más de elementos que trascienden la nómina. De hecho, el informe destaca la creciente importancia del llamado salario emocional. El acceso a beneficios sociales y fórmulas de retribución flexible gana peso como herramienta de fidelización.
Retribución flexible
Sin embargo, Galicia tampoco destaca en este ámbito. Solo el 28,9% de los profesionales afirma disponer de algún sistema de retribución flexible en su empresa y apenas el 31,5%, de nuevo el porcentaje más bajo, conoce las ventajas fiscales asociadas a estas fórmulas.
La percepción del bienestar laboral tampoco ofrece una imagen especialmente positiva. El 69,4% de los trabajadores considera que su empleo afecta de forma negativa a su salud emocional. Además, Galicia figura entre las comunidades con mayor impacto negativo del trabajo sobre los hábitos alimenticios y con mayores niveles de sedentarismo laboral.
Los datos del estudio dibujan una realidad que va más allá del salario. Los profesionales gallegos expresan una insatisfacción con su retribución, pero también valoraran otros elementos vinculados a la estabilidad, al entorno laboral o a las condiciones de bienestar. El resultado es un mercado de trabajo en el que el malestar salarial existe, pero no se traduce de forma automática en movilidad laboral.