La OCDE eleva el crecimiento de España pero advierte de una inflación cercana al 4% por la crisis de Irán

Avisa de que serán necesarios nuevos ajustes de política monetaria si se mantienen las presiones generalizadas sobre los precios

Carlos Cuerpo y Luis Planas se reúnen con representantes de la industria agroalimentaria para analizar las consecuencias del conflicto del Oriente Medio Mario Gómez Agencia EFE

La OCDE ha elevado al 2,6% el crecimiento de España este ejercicio, cuatro décimas más desde el 2,2% previsto en junio, pero alerta sobre una inflación imparable que puede llegar a rozar el 4% al final del año. Pese a ello, el PIB crecerá dos décimas menos que en 2025 (2,8%), al tiempo que espera que la proyección de la inflación también aumente en cuatro décimas, hasta el 3,7%, frente al 2,7% el pasado año. Por ello, avisa de que serán necesarios nuevos ajustes de política monetaria si se mantienen las presiones generalizadas sobre los precios y si el crecimiento se modera de forma significativa, como consecuencia de la incertidumbre generada por el conflicto de Oriente Medio.

En su Informe Intermedio de Perspectivas Económicas, la OCDE estima que la economía española se beneficiará en esta segunda mitad del año de “un sólido crecimiento de la demanda doméstica” y mantendrá su liderazgo en la eurozona y entre sus principales pares europeos, aunque no descarta un parón hasta final de año si el aumento de los precios de la energía y la subida de los tipos de interés afectan a la actividad empresarial y espera que se vayan diluyendo a medida que los precios de la energía se moderen y los programas y medidas de gasto en defensa ganen peso.

Pese a ello, cree que en los meses venideros “las presiones inflacionistas subyacentes se mantengan controladas de forma duradera”, por lo que instó a los bancos centrales a seguir “una comunicación clara” para explicar los factores que subyacen a las decisiones de política monetaria y la forma en que se evalúan y gestionan los riesgos para la estabilidad de precios. Además, la volatilidad de las políticas comerciales -tanto en materia arancelaria como en restricciones a la exportación- es otro factor que puede pesar en la economía, al elevar la incertidumbre regulatoria y alterar el suministro de bienes

La Organización también estimó que el PIB de la eurozona crecerá apenas un 1% tanto en 2026 como en 2027, “impulsado por la demanda interna gracias a la estabilización energética y a la aplicación gradual de los nuevos programas de defensa”. Para la economía mundial estima un impulso del 2,9% este año, una décima más de lo esperado en sus previsiones de junio, y un 3% el próximo año, una décima por debajo del informe anterior. Para las economías del G20, la perspectiva de crecimiento es del 3,1% para 2026, una décima más de lo pronosticado en junio, y del 3% para 2027, sin variaciones.

La inflación del G20 escalará este año hasta el 4,1%, con una revisión al alza de una décima respecto a junio, y se moderará al 3,6% en 2027, cinco décimas más de lo esperado hace tres meses. La subyacente será este año del 2,7%, según las estimaciones de la OCDE, y del 2,5% para el próximo ejercicio, con un repunte de dos décimas en comparación con el informe de junio. En el caso de la eurozona, la inflación de 2026 será dos décimas superior a lo vaticinado en junio, y se situará en el 3%, para bajar hasta el 2,9% en 2027. La OCDE revisó en cinco décimas al alza el dato del próximo año. La inflación subyacente se situará este ejercicio en el 2,4%, y en el 2,6% el siguiente.

En este contexto ha lanzado un aviso a navegantes por el alza de las tasas de interés de la deuda soberana de ciertos países, que han alcanzado sus cotas más altas en 15 años debido a las dudas presupuestarias y al impacto financiero de la IA. Ello “pone de manifiesto la urgencia de redoblar los esfuerzos para contener y reasignar el gasto público, optimizar la eficiencia estatal e incrementar los ingresos”, se expone en el informe, en el que se recomienda “garantizar la sostenibilidad de la deuda a largo plazo” para “preservar el margen de maniobra de los gobiernos ante grandes crisis”.

Vía:https://www.larazon.es/economia/