El PIB de la comunidad creció un 2,6 % en el 2025, dos décimas menos que el año anterior y que el del conjunto de España, impulsado por el mayor consumo privado

La economía gallega desaceleró el año pasado. El producto interior bruto (PIB) de la comunidad cerró el ejercicio con un alza del 2,6 %, dos décimas menos que en el 2024, según la contabilidad regional publicada este viernes por el Instituto Galego de Estadística (IGE). El dato autonómico es inferior también al registrado en el conjunto del país, donde la actividad económica aumentó un 2,8 % en el 2025, de acuerdo a los datos comunicados por el INE a finales del mes pasado.
El instituto estadístico autonómico explica que el avance de la economía gallega estuvo sostenido fundamentalmente por la demanda interna en la comunidad, que contribuye al crecimiento con un avance de 2,4 puntos porcentuales. Dentro de este apartado, el incremento más notable se da en el capítulo de la formación bruta de capital (que mide fundamentalmente la inversión de las empresas en activos fijos como maquinaria o inmuebles, y la variación de sus existencias), que repuntó un 4,2 % respecto a los valores registrados el año anterior (cuando había crecido solo un 1,3 %). También crece con fuerza el consumo privado de las familias, que se elevó un 2 %, también mejorando los datos del 2024 en cuatro décimas. Lo que cayó fue el gasto de las Administraciones públicas, que moderó su avance al 2,3 %, menos de la mitad del 5,8 % que se había incrementado el ejercicio precedente.
Por su parte, el sector exterior mantuvo una contribución positiva al crecimiento (de dos décimas del PIB), algo de por sí destacable dado el contexto global, en el que la guerra arancelaria desatada por la Administración Trump ha puesto patas arriba el comercio internacional. En ese escenario, Galicia consiguió salvar los muebles y mantener estables las exportaciones, que apenas se redujeron un 0,3 % (el año pasado habían crecido más de un 3 %), hasta un total de 30.900 millones de euros. Por su parte, las importaciones cayeron en un 0,3 %.
En cuanto a la oferta, el IGE destaca el dinamismo del sector de la construcción, el único que incrementó su valor añadido bruto con más intensidad que el año precedente, al registrar un alza del 7,3 % (dos puntos y medio más que en el 2024), frente al avance del 1,3 % de las actividades primarias (agricultura, ganadería y pesca), del 2,2 % en la industria y del 2,7 % en los servicios, todas ellas por debajo de los valores del ejercicio anterior.
Aumenta la productividad
En lo tocante al empleo, la contabilidad gallega muestra un aumento del 1 % tanto en las horas trabajadas como en los puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo en el conjunto del ejercicio. Considerado ese avance del empleo y el del PIB (que es más del doble), el IGE remarca que la productividad real por puesto de trabajo en Galicia se incrementó un 1,5 %,tres décimas más que en el año anterior, mientras que la de la hora de trabajo se elevó en un 1,6 %, tres décimas menos que en el 2024.