Perdió casi 21.000 activos y destruyó 6.100 empleos en tres meses, mientras España creó casi medio millón de puestos de trabajo por el tirón de la inmigración

El segundo trimestre del año, tradicionalmente positivo para el mercado laboral, ha sido más brillante esta vez, según los datos de la encuesta de población activa (EPA) que publicó el INE este martes. Y es que, coincidiendo con el proceso de regularización de inmigrantes abierto por el Gobierno, entre abril y junio España creó casi medio millón de nuevos puestos de trabajo (486.000), del que casi la mitad responde al tirón de los extranjeros (240.000 del total). La tasa de crecimiento de estos trabajadores subió un 6,8 % interanual frente al 1,3 % de los españoles.
Paralelamente, el desempleo cayó por debajo del 10 %. Se situó en el 9,87 % frente al 10,83 % del arranque del año, rebajando el paro en 213.000 personas, hasta dejar en menos de dos millones el número total de desempleados en España —su mínimo desde el 2008—, con un descenso del 7,87 % respecto al primer trimestre.
Estos números llevaron a la población ocupada a un nuevo récord histórico, aproximándose cada vez más a los 23 millones de trabajadores (22,78) después del casi medio millón que sumó en el segundo trimestre (un 2,2 % más respecto al período de enero a marzo y un 2,3 % más interanual). La evolución, aunque muy positiva, es, sin embargo, menos intensa que la registrada el pasado año, en un trimestre habitualmente de gran dinamismo por la coincidencia de las contrataciones de Semana Santa y el arranque de la campaña de verano.
Galicia, sin embargo, ha tenido una evolución diferente y llamativa. Aunque la tasa de paro de la comunidad es menor que la española —del 7,94 % frente al 9,87 % nacional—, porque redujo en 14.500 personas el número de desempleados (el total quedó en 101.100), lo cierto es que logró rebajar el paro pese a destruir 6.100 empleos en el período y con la población activa en retroceso, ya que pasó de acercarse a 1,3 millones de personas en el primer trimestre a caer en el segundo hasta 1,27 millones.
El número de ocupados se redujo un 0,52 %, hasta cerrar junio en 1.172.000 personas frente a 1.178.100 del trimestre previo, en un comportamiento negativo (-6.100 personas menos trabajando) en el que solo Canarias superó a Galicia, al destruir 25.100 empleos (2,36 % de caída de la ocupación).
En este contradictorio escenario que mostró la comunidad en el trimestre, hay que destacar también que frente al tirón mostrado por los inmigrantes en el mercado laboral nacional, en el caso de Galicia el colectivo se redujo notablemente. La EPA muestra que, en pleno proceso de regularización y mientras que el conjunto de España crecían los trabajadores extranjeros y los que estaban en disposición de trabajar, en nuestra comunidad ocurría lo contrario: la población activa inmigrante, que en el primer trimestre alcanzó las 116.400 personas, retrocedió hasta las 100.700. En lo que respecta a los ocupados, pasaron del récord de 97.700 registrado entre enero y marzo, a superar por poco los 90.000 (90.200 exactamente del total de 1.172.000 personas) a las puertas del verano.
Pese a ello, Galicia logró rebajar el paro, siendo la cuarta comunidad en la que más cayó la tasa.