El retraso en las ayudas amenaza con miles de quiebras en la hostelería

  • La patronal advierte de que la situación es «gravísima» ante la falta de liquidez
  • El Gobierno comprometió el pasado marzo 7.000 millones de los fondos europeos
  • Los bares están recuperando la actividad tras perder 70.000 millones en 2020

Más de dos meses después de su aprobación en el Consejo de Ministros, las ayudas a la hostelería siguen sin llegar al sector. El Consejo de Ministros aprobó el pasado 13 de marzo un plan de 11.000 millones para apoyar a las empresas y los autónomos afectados por las restricciones de la pandemia, que destinará finalmente de la siguiente forma: 7.000 millones a ayudas directas y 4.000 millones a reestructuración de deuda tras superar los desencuentros que provocó el modo de reparto en el Ejecutivo.

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Las ayudas directas serán de hasta 3.000 euros para los autónomos que tributen en régimen de estimación objetiva y oscilarán entre los 4.000 y 200.000 euros para el resto. Para recibirlas, estas empresas tienen que haber perdido al menos un 30% de sus ingresos en 2020 y los fondos se tendrán que destinar a pagar gastos fijos y deudas.

El pasado 27 de abril, durante su comparecencia en la Comisión de Industria, Comercio y Turismo del Congreso, el presidente de la patronal Hostelería de España, José Luis Yzuel, reclamó que se agilizaran cuanto antes las ayudas, pero lo cierto es que estas siguen sin llegar y el sector no tiene nuevas noticias al respecto. «El retraso está dificultando mucho la situación, porque hay muchas empresas que están ya en una situación límite y se están quedando sin liquidez», advierte la patronal, que recuerda que por ahora las únicas ayudas que hay son las de las comunidades autónomas, que son insuficientes para resolver el problema.

Fondos europeos

Hostelería de España recuerda, asimismo, que estas ayudas se ejecutarán a cargo de los fondos procedentes del paquete de Ayuda a la Recuperación para la Cohesión y los Territorios de Europa (React-EU), que proporciona recursos adicionales para hacer frente al impacto social y económico de la pandemia por el coronavirus y son anteriores, por lo tanto, a los Next Generation, por lo que se trata de recursos ya disponibles por parte del Gobierno y el retraso «no tiene justificación».

Yzuel se mostró rotundo en su intervención en el Congreso al afirmar que el sector vive una situación «dramática y gravísima», con casi 100.000 establecimientos que han echado el cierre definitivo en casi un año y unas pérdidas de facturación que sumaron casi 70.000 millones de euros a final de 2020, y que en el primer trimestre del año reflejan caídas que superan el 60%.

El empleo está teniendo un impacto directo con casi 700.000 trabajadores afectados, entre los que han perdido su empleo, y los que todavía siguen en Erte. Ante esta situación, el presidente de los hosteleros solicitó, además de agilizar las ayudas, la prórroga de los Ertes como una única vía de escape para muchas empresas, que de otra manera deberían enfrentarse al cierre. Si en la propuesta inicial la vicepresidenta económica Nadia Calviño destinaba 2.000 millones a ayudas directas, sus socios de Unidas Podemos se desmarcaron reclamando hasta 8.000 millones. Esto provocó que el plan no se pudiera aprobar en un primer momento y fuera necesario abrir un proceso de negociación dentro del Ejecutivo.

Respecto a las ayudas directas, Calviño aclaró ya que «el nuevo fondo tiene dos líneas: una de 5.000 millones de euros para todas las comunidades y ciudades autónomas y otra de 2.000 millones para Canarias y Baleares».

El problema añadido, además, es que las ayudas no van únicamente a la hostelería, como se llegó a plantear inicialmente, sino que se tienen que repartir entre 100 subsectores dentro de los negocios especialmente afectados por la pandemia. Así, los bares y restaurantes tienen que compartir el apoyo público previsto con el comercio al por mayor y el minorista, sectores auxiliares del transporte o actividades relacionadas con la cultura, entre otros. En cualquier caso, el importe de las ayudas ascenderá a un máximo del 40% de la caída adicional de ingresos sufrida por la pandemia para micropymes y autónomos, mientras que ese porcentaje se reduce al 20% en el caso del resto de empresas.

Durante el último congreso de Horeca de Aecoc, su presidente, Javier Campo, destacó, por otro lado, «que los niveles de consumo en el sector siguen estando un 12% por debajo de los registrados antes del Covid-19, aunque hay síntomas de recuperación desde enero».

Vía: https://www.eleconomista.es