Contratar asfixia al pequeño negocio, al subir el coste laboral casi un 30 % en cinco años

Estos gastos dificultan la supervivencia de las tiendas de barrio e impulsan un 15 % las quiebras de pymes y autónomos

Calle comercial de Lugo OSCAR CELA

Contratar es uno de los mayores quebraderos de cabeza para los negocios más pequeños. Las pymes denuncian que sus costes laborales se aceleran con fuerza desde la pandemia, pero el golpe, advierten, no se reparte por igual. Cuando más pequeña es la empresa, mayor es el impacto.

Entre el primer trimestre del 2021 y el cuarto del 2025, los costes laborales acumularon una subida del 29 % en las microempresas y del 28,7 % en las pequeñas. En las medianas, el incremento registrado fue del 23,4 %. Las firmas más pequeñas cuentan con menos margen para absorber el encarecimiento, ya que cuentan con menos productividad, músculo financiero y capacidad para trasladar todos sus costes a precios sin perder clientes.

Con todo esto, aseguran que el gasto que les supone contar con una plantilla se ha convertido en uno de los principales lastres para la operativa diaria y la supervivencia de muchos negocios de barrio.

Y todo este caldo de cultivo empieza a tener consecuencias en los juzgados. Porque las quiebras de pymes y autónomos han crecido un 15 %, alcanzando así niveles históricos.

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La tendencia se ha intensificado en los últimos años. En el cuarto trimestre del 2025, los costes laborales de las pymes subieron un 3,2 % en términos interanuales. Y en los últimos cuatro años, esas cargas han avanzado a un ritmo medio del 4,3 % anual, muy por encima del 0,8 % promedio registrado en los cuatro ejercicios anteriores a la pandemia.

Esta circunstancia tiene dos grandes componentes. Por un lado, el salario medio ordinario, que ha aumentado un 3,5 % interanual en el tramo final del 2025. Por otro, el resto de costes laborales —cotizaciones sociales, horas extra, bonificaciones, complementos y otros pagos asociados al empleo— que han avanzado un 2,5 %. No es solo que los sueldos se incrementen: también se está encareciendo todo lo que rodea a la contratación.

La subida de los costes laborales se ha convertido así en uno de los talones de Aquiles de las pymes. No es una partida más del balance: es el coste que determina si un negocio puede abrir más horas, ampliar plantilla, asumir picos de demanda o mantener precios competitivos.

Salario mínimo

Uno de los factores que más ha contribuido a esta presión es la subida del salario mínimo, que acumula un incremento del 86 % entre los años 2016 y 2026. El aumento tiene un impacto especialmente intenso en los negocios de menor tamaño, porque sus salarios medios son más bajos y su productividad suele ser menor.

El resultado es una presión creciente sobre las decisiones de contratación. Muchas empresas retrasan incorporaciones, sustituyen nuevos puestos por más horas de los empleados actuales, automatizan tareas o simplemente renuncian a crecer.

Vía:https://www.lavozdegalicia.es