La industria española da el ‘sorpasso’ a Alemania y paga por primera vez la luz más barata

  • Las renovables y un cambio legal explican la mejora de precios frente al mercado eléctrico alemán
  • Pese a la mejora, la industria española paga el doble por la electricidad que la francesa
  • Los costes del sistema y las menores ayudas por CO2 siguen lastrando la competitividad española
La central nuclear de Almaraz

España ha mejorado su posición competitiva en los precios industriales de la electricidad frente a Alemania. El último Barómetro Energético de AEGE, actualizado a 30 de marzo de 2026, sitúa el coste final de la electricidad para la industria electrointensiva española en 66,50 euros por megavatio hora (MWh), por debajo de los 67,73 euros/MWh de Alemania. La diferencia es reducida, de apenas un 2%, pero supone un cambio relevante en uno de los factores más sensibles para la industria de gran consumo energético.

La asociación de grandes consumidores industriales de energía destaca que, en un contexto todavía marcado por la crisis energética, el impacto sobre los precios eléctricos industriales está siendo menor en España que en otros mercados europeos. AEGE atribuye esta mejora, por un lado, al mayor peso de las energías renovables en el mix nacional y, por otro, a las modificaciones introducidas en el Real Decreto-ley 7/2026, que habrían permitido contener el alza del precio final de la factura. Según la organización, el incremento de los precios se ha moderado del 24% al 16% respecto a 2025.

El dato cobra especial relevancia para la industria electrointensiva, donde la electricidad puede llegar a representar hasta el 50% de los costes de producción e incluso superar ese umbral en determinados procesos. En ese segmento, cualquier variación en la factura eléctrica tiene un efecto directo sobre la competitividad exterior de las compañías.

Pese a esa mejora frente a Alemania, la brecha con Francia sigue siendo muy amplia. El coste final para un consumidor electrointensivo en España es de 66,50 euros/MWh, frente a los 32,05 euros/MWh de Francia. En otras palabras, la factura española es 2,1 veces superior a la francesa, lo que equivale a un sobrecoste del 107%, de acuerdo con los cálculos de AEGE.

La comparativa elaborada por la asociación refleja que el mercado eléctrico español presenta todavía algunos elementos que penalizan a la gran industria. Entre ellos sobresalen los servicios de ajuste y otros costes asociados al sistema, que en España ascienden a 20,31 euros/MWh y que, según AEGE, no se computan en Francia ni en Alemania. A juicio de la asociación, este componente amplía la brecha competitiva en más de 20 euros/MWh.

También persiste una clara desventaja en las compensaciones por emisiones indirectas de CO2. El barómetro recoge que las industrias electrointensivas alemanas reciben ayudas por este concepto de 38,78 euros/MWh, frente a los 17,76 euros/MWh en España. La diferencia supera así los 21 euros/MWh. AEGE vincula esta distancia a la limitación presupuestaria existente en el caso español, donde la compensación contemplada para 2026 asciende a 600 millones de euros.

En el detalle de la factura, el componente de mercado se sitúa en 62,46 euros/MWh en España, muy por debajo de los 105,61 euros/MWh de Alemania, aunque algo por encima de los 60,84 euros/MWh de Francia. A ello se suman en el caso español 1,90 euros/MWh de peajes de acceso y 4,56 euros/MWh en cargos e impuestos. El coste se reduce parcialmente con la aportación de la gestión de la demanda, que resta 4,97 euros/MWh, y con las compensaciones por CO2 indirecto.

AEGE considera que la mejora de España frente a Alemania tiene aún un carácter coyuntural y advierte de que consolidarla exigirá convertir las medidas actuales en instrumentos estables. La patronal sostiene que solo así podrá transformarse esta ganancia competitiva en una ventaja permanente para la industria nacional.

El barómetro toma como referencia un consumo anual de 500 GWh y compara la tarifa 6.4 en España, la HTB3 en Francia y la MAT en Alemania. La fotografía, tomada a 30 de marzo de 2026, deja una conclusión clara: España logra por primera vez en este contexto situarse ligeramente por debajo de Alemania en el coste final de la electricidad para la gran industria, aunque sigue muy lejos de los niveles franceses.

Vía: https://www.eleconomista.es/