- La jornada híbrida se impone: el teletrabajo ocasional ya supone casi la mitad de los casos en España
- El auge del trabajo en remoto tiene dos velocidades: se dispara entre los autónomos, que explican el 58% del alza
- Las empresas españolas prefieren ‘vender’ teletrabajo en sus ofertas de empleo para esconder el salario

España alcanzó en 2023 un récord de 3,47 millones de personas que trabajan desde su domicilio, un 4,3% más que hace un año, lo que convierte al teletrabajo en una realidad para el 15,6% de los ocupados. Una tasa que supone casi el doble que antes de la pandemia pero que se reparte de manera desigual: mientras solo opta al remoto el 12,7% de los asalariados, entre los autónomos se eleva al 32,2%. De hecho, el 58,4% del incremento se debe a estos últimos.
¿Está retrocediendo el teletrabajo en nuestro país? No, y de hecho las cifras de la Encuesta de Población Activa superan con creces las de la pandemia, aunque con una notable diferencia: hoy el peso se reparte casi al 50% entre los que lo practican ocasionalmente y los que lo hacen más de la mitad de los días, cuando en 2020 los primeros solo eran el 22%. La denominada “jornada híbrida” alcanza así al 7,7% del total de los ocupados y al 6,2% de los asalariados. Entre los autónomos, el porcentaje se eleva al 15,7%.
Lo que sí se puede asegurar es que la implantación del teletrabajo está tocando techo. Aunque las cifras suben, hay que tener en cuenta que también lo hace la población ocupada en general, con lo cual también hay que observar la tasa sobre el total de ocupados y esta confirma el menor repunte, de apenas dos décimas, desde 2022.
El teletrabajo roza el umbral de los 3,5 millones de ocupados
La historia del teletrabajo en España es la de una evolución a dos velocidades: la de los autónomos y la de los asalariados. En el caso de los trabajadores por cuenta propia aparece ligado a la evolución de las tecnologías digitales y el aumento del peso de los profesionales que solo necesitan un ordenador e internet para trabajar, entre los ‘freelance’. En este sentido, su tasa ya superaba el 30% en 2019. Pero los teletrabajadores por cuenta ajena, cuyo peso era relativamente menor, sí se dispararon a partir de la pandemia. En un solo año pasaron del 4,2% al 12,1%.
En su caso, resulta especialmente pronunciado el ‘socavón’ que se produce en 2022, cuando la ‘vuelta a la normalidad’ y la entrada en vigor de la Ley del Trabajo a Distancia, que obliga a la empresa a asumir una serie de costes del empleado que realiza sus tareas desde casa, llevaron a un descenso de dos puntos en la tasa, unode los mayores de la Unión Europea. Sin embargo, a partir de entonces se recupera hasta los niveles actuales, que suponen un nuevo máximo de la serie histórica.
Los autónomos ‘tiran’ del teletrabajo en España
% de teletrabajo sobre el total de ocupados
Pero, como decimos, esta recuperación se hace impulsando el teletrabajo ocasional, mientras el habitual se sitúa tres puntos por debajo de los niveles de la pandemia. Algo que confirma que las empresas se adaptan a la jornada híbrida. Un reciente informe de la Fundación máshumano y Future for Work Institute apunta en esa dirección, señalando que el 96% de las grandes empresas españolas combina oficina y teletrabajo y un 66% lo aplica para más de la mitad de sus plantillas.
“En la mayoría de las organizaciones se ha estabilizado en esquemas moderados de teletrabajo, principalmente de uno o dos días por semana. Las fórmulas con tres o más días de trabajo remoto son menos frecuentes y el teletrabajo totalmente remoto ha quedado reducido a casos muy específicos”, incide el estudio.
Esta afirmación contrasta con los datos de la EPA, que apuntan que el teletrabajo permanente se aplica aún en la mitad de los casos. Sin embargo, el propio informe muestra que la implantación del teletrabajo presenta “diferencias relevantes” entre sectores donde su adopción es especialmente relevante en ámbitos como banca, seguros o energía. Las cifras del INE no están desagregadas por ramas de actividad.
La ‘jornada híbrida’ supone casi la mitad del teletrabajo
Número de teletrabajadores por frecuencia
En todo caso, la evolución del teletrabajo en 2026 se mantiene en la incertidumbre. La guerra de Irán y su impacto en los precios de los combustibles ha llevado a que trabajar desde casa vuelva a figurar entre las medidas recomendadas por organismos internacionales como la Asociación Internacional de la Energía (AIE), una idea recogida también por el Ejecutivo español en sus ideas.
Pero si nos remitimos al precedente de 2022, año en el que estalló la guerra de Ucrania y se aplicaron recetas similares, vemos que esas actuaciones coincidieron con un retroceso del trabajo en remoto, especialmente el que se produce a tiempo completo. Eso sí, desde los máximos provocados por los confinamientos en pandemia. Teniendo en cuenta todo eso, no es previsible que, al menos a corto plazo, el teletrabajo experimente un incremento relevante. Aunque tampoco hay indicios de que anote un retroceso.