- La tercera moderación del índice consecutiva se explica en los precios energéticos
- El descenso de seis décimas respecto a diciembre es el mayor desde marzo de 2025
- La inflación subyacente no varía y se mantiene en el 2,6% por tercer mes consecutivo

El Índice de Precios de Consumo (IPC) avanzó en enero un 2,3% interanual, una décima menos del dato avanzado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) a finales de mes. El dato definitivo del primer mes del año, publicado este viernes, es seis décimas inferior al del diciembre de 2025 y supone el tercer mes de moderación consecutivo del índice general, siendo este el mayor retroceso de los últimos diez meses. Así, la inflación arranca el año en su nivel más bajo desde junio debido principalmente a la caída de los precios de los carburantes respecto a un año atrás y a una subida más contenida del precio de la luz.
La tendencia a la baja mostrada por el índice general ante unos precios energéticos más benévolos no se ha trasladado a la inflación subyacente (que precisamente excluye los alimentos no elaborados ni productos energéticos por su volatilidad), y se mantiene en el 2,6% por tercer mes consecutivo. Es la primera vez también desde junio que el IPC se sitúa por debajo de la inflación subyacente.
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Desde el Ministerio de Economía destacan que “la inflación sigue moderándose en línea con el objetivo del BCE de que se mantenga estable cerca del 2%, y permite a las familias seguir ganando poder adquisitivo”. Según indican, en el conjunto de 2025, la capacidad de compra agregada de los hogares aumentó un 1,5%, gracias a que las subidas de los salarios fueron superiores a la inflación media del ejercicio.
Los alimentos aumentaron sus precios un 3% interanual, aunque destaca el encarecimiento de productos como los huevos (30,7%) y la carne de vacuno (16,3%). El aceite de oliva, el producto de la cesta de la compra que protagonizó las mayores subidas en los años más duros de la inflación, registró una bajada de precio desde enero de 2025 del 24,1%, aunque aún está un 64% más cara que en enero de 2021.
Los productos de la cesta de la compra que más se ha abaratado en el último año han sido los aceites vegetales (-20,6%), los combustibles líquidos (-11,5%), la gasolina (-7,4%), los videojuegos y consolas (-7,1%) y el butano y el propano (-6,7%).
En términos mensuales (enero de 2026 sobre diciembre de 2025), los datos de Estadística indican que el IPC bajó un 0,4%, su mayor retroceso mensual desde septiembre de 2024, cuando disminuyó un 0,6%.
Grosso modo, la caída del IPC en enero es consecuencia de la bajada de precios en un 13,1% en vestido y calzado por la campaña de rebajas de invierno así como del abaratamiento de las actividades recreativas, deporte y cultura (-2,8%) ante el menor coste de los paquetes turísticos, y del recorte de precios del 1,1% en transportes (vehículos personales y lubricantes para vehículos personales). Fue la luz la que marcó el avance mensual (0,9%).
Lo que más subió de precio en enero respecto al mes anterior fueron las hortalizas (+10,3%), las legumbres (+8,7%) y los seguros de salud (+6%), mientras que lo que más bajó fueron el alquiler de vehículos (-24,2%), la ropa de bebé (-15,8%) y el transporte ferroviario (-15,7%). En el caso de los alimentos, los huevos subieron un 0,4% desde diciembre mientas el aceite se encareció un 3% en su cuarto mes al alza.
Entran los aguacates, salen las corbatas
Turno de revisar la cesta de la compra con la que el INE calcula la evolución de la inflación. Cada cinco años Estadística revisa el conjunto de productos a los que vigila la variación de precio para actualizarla con las tendencias de consumo de los hogares.
Así, la nueva base 2025 usada por primera vez en el cálculo de enero, incluye aguacates, arándanos, refrescos de té, cerveza con limón o radiografías mientras ha excluido otros productos como las corbatas o los pañuelos.
La reorganización ha supuesto quitar algo de peso al grupo con mayor influencia que es el de los alimentos y bebidas no alcohólicas, en tanto que se ha aumentado el de los restaurantes y servicios de alojamiento, y el del transporte (que incluye el gasto en combustible), con lo que se desplaza al cuarto puesto la vivienda (que incluye la electricidad).
También se han modificado las subclases del IPC para incluir dieciséis nuevas, entre las que destacan muebles de jardín y acampada, productos de apoyo para la movilidad y la vida diaria, servicios dentales preventivos, servicios de cuidados de larga duración ambulatorios, servicios de repartidores y autocaravanas, caravanas y remolques. Por el contrario se eliminan dos subclases: otros artículos de vestir y productos médicos para diagnóstico.
En las últimas dos décadas han ido entrado productos como las mascarillas, los servicios en línea de vídeo y música, los juegos de azar, el café monodosis, las tablets, la depilación láser o la cirugía estética, mientras que han salido otros como el compact disc, el DVD, el brandy, la videocámara, el CD grabable, el alquiler de películas o las telas para la confección.