La automoción española ganó un 56 % menos en el 2025, lastrada por la electrificación y la tensión geopolítica

Los fabricantes elevaron su facturación y batieron su récord de inversión, pero prevén que la producción siga prácticamente estancada en el 2026

Eric Gaillard | REUTERS

Aranceles, electrificación, incertidumbre geopolítica, guerra por los componentes y una regulación europea en plena revisión. Un cóctel que en el 2025 puso contra las cuerdas al sector de la automoción y que todavía mantiene el horizonte cubierto de nubarrones. Los fabricantes instalados en España elevaron su facturación un 3,8 %, hasta los 80.315 millones de euros, pero su beneficio neto se desplomó un 56,3 %, hasta los 853 millones.

«El comercio internacional está en plena revisión y afecta de lleno a la automoción», resumió José López-Tafall, director general de la patronal Anfac, durante la presentación de su informe anual. El sector afronta una combinación de presiones geoestratégicas, proteccionismo estadounidense, tensiones comerciales y una transición tecnológica que obliga a desembolsar miles de millones antes de que la demanda del vehículo eléctrico alcance suficiente e

El deterioro del beneficio contrasta con el esfuerzo inversor de los fabricantes. Las marcas asociadas a Anfac destinaron en el 2025 un récord de 3.197 millones de euros a adaptar sus factorías a los vehículos electrificados y a captar nuevos proyectos industriales. «Es un gran esfuerzo para cambiar plantas y mantener el empleo en un entorno económico que no favorece estos procesos», explicó López-Tafall. Pese a las dificultades, las compañías conservaron 53.943 empleos directos en sus centros productivos.

La reconversión ya se refleja en las cadenas de montaje. España produjo el pasado año 2,27 millones de vehículos, un 4,3 % menos que en el 2024 y cerca de 100.000 unidades por debajo del ejercicio anterior. Fue el segundo descenso consecutivo y dejó la fabricación en niveles próximos a los del 2020, todavía marcado por el impacto de la pandemia.

A la adaptación de las fábricas para acoger nuevas plataformas electrificadas se suma la debilidad de los principales mercados europeos. Francia y Alemania, destinos naturales de buena parte de los automóviles fabricados en España, atraviesan un periodo de estancamiento que se traduce en menos pedidos para las plantas nacionales. Las exportaciones retrocedieron un 8,2 %, hasta 1,95 millones de vehículos.

Nubarrones en 2026

Las perspectivas para 2026 tampoco anticipan un cambio de tendencia. Anfac calcula que las factorías españolas ensamblarán alrededor de 2,26 millones de vehículos, prácticamente los mismos que el pasado año. La recuperación de las ventas convivirá así con un tercer ejercicio de estancamiento industrial. La patronal espera que el mercado supere ligeramente los 1,2 millones de turismos matriculados y que las ventas de modelos electrificados alcancen las 300.000 unidades, alrededor del 25 % del total, una vez que se despliegue el nuevo programa de ayudas Auto+.

Uno de los principales focos de incertidumbre para las fábricas españolas procede del grupo Volkswagen, inmerso en un proceso de reducción de costes y revisión de sus programas industriales. Preguntado por las posibles consecuencias para España, López-Tafall admitió que «los recortes y la localización de los programas pueden afectar».

Frente al retroceso industrial, el mercado nacional ofreció una imagen más favorable. Las matriculaciones de turismos aumentaron un 12,9%, hasta 1,15 millones de unidades, aunque todavía permanecen por debajo de los niveles previos a la pandemia. La electrificación fue el principal motor del crecimiento: las ventas de vehículos eléctricos e híbridos enchufables prácticamente se duplicaron, hasta alcanzar las 245.629 unidades en el conjunto de categorías. Los turismos electrificados sumaron 225.617 matriculaciones y ya representaron el 19,7% del mercado.

López-Tafall defendió que la electrificación española avanza de manera sostenida, aunque reconoció que sigue por debajo de la media europea porque partió más tarde. «Estamos metiendo prisas artificiales y parece que no vamos bien», sostuvo. La patronal reclama que los objetivos ambientales se acompasen con la capacidad de las fábricas, la evolución del mercado y el despliegue de infraestructuras.

Para sostener el crecimiento, Anfac considera imprescindible la puesta en marcha efectiva del Plan Auto+. El programa está activo con carácter retroactivo desde enero, pero sus detalles todavía no se han publicado. Según López-Tafall, los 400 millones de euros previstos permitirán financiar las compras al menos hasta octubre, aunque probablemente no bastarán para cubrir todo el año.

«Vamos a luchar para que todos los que compren un electrificado más allá de octubre puedan tener ayudas», aseguró. La asociación teme que el agotamiento de los fondos vuelva a generar incertidumbre entre los consumidores y frene unas ventas que empiezan a despegar.

La patronal confía además en el Plan España Auto 2030, elaborado junto al Ministerio de Industria y el resto de la cadena de valor, como hoja de ruta para asegurar el futuro del sector. El documento plantea reforzar la producción de baterías, facilitar el acceso a energía más competitiva, incentivar la innovación y atraer nuevos proyectos industriales.

Vía: https://www.lavozdegalicia.es/