El sector descarta cubrir la totalidad de los puestos, por lo que habrá negocios que reducirán los días de apertura

Un clima más agradable, gastronomía que obliga a repetir, paisajes naturales tanto de mar como de montaña y la diversificación de la oferta. Son algunos de los factores que permitirán a Galicia volver a ser referencia turística este verano no solo para los visitantes nacionales, también extranjeros. El sector tiene una sonrisa de oreja a oreja porque espera una temporada de récord, pero muestra preocupación por la falta de personal para hacer frente a la demanda, un problema que viene de antiguo y que se puede traducir en una merma de la calidad del servicio. Los negocios necesitarán en la época estival más de 10.000 trabajadores.
Es una estimación que traza el Clúster Turismo de Galicia. Su secretario, César Sánchez-Ballesteros, también presidente de la Federación Empresarial de Turismo y Hostelería de Pontevedra (Feprotur), apunta que esta cifra refleja la cantidad de personas que se deberían incorporar al gremio para ofrecer una calidad ideal. Reconoce que no se cubrirán estos puestos por la dificultad para encontrar a gente cualificada, un contratiempo con el que conviven muchos sectores económicos desde hace tiempo. El resultado: habrá negocios que reducirán los días de apertura o que acepten perfiles con una formación muy escasa.
Concreta que faltan jefes de cocina, camareros, cocineros, recepcionistas, camareras de piso o profesionales de mantenimiento. «Recurrimos a los grupos de WhatsApp del sector para preguntar por personal, así como a empresas de trabajo temporal», expone Sánchez-Ballesteros. Comenta que, entre las soluciones para esta escasez de mano de obra, está la llegada de personas del extranjero o, más testimonialmente, el uso de tecnología: «Hay robots que llevan los platos a las mesas de los comensales y restaurantes en los que ya se puede pedir la comida desde una aplicación, sin necesidad de que tome nota un camarero».
El presidente de Hostelería y Turismo de Galicia, Francisco José (Cheché) Real, no concreta las cifras de necesidad de personal, pero asegura que se precisa «a mucha gente», algo que le ocurre «a todos los sectores». Cita el absentismo laboral como un problema que se suma a la falta de trabajadores cualificados y pone el acento en los esfuerzos que debe hacer el sector para mantener los servicios de calidad en un escenario laboral complicado que ayudan a sostener las personas extranjeras. «Hay negocios que abren menos días por no haber profesionales disponibles», anota. En todo caso, se muestra muy optimista con las facturaciones de este verano: «Será muy bueno, en la línea de los últimos años».
En la provincia de A Coruña, este problema no es tan acusado como en los veranos anteriores, según indica Héctor Cañete, presidente de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería. En Pontevedra, según traslada Sánchez-Ballesteros, hacen falta unas 6.000 personas. Son menos en A Coruña y calcula que en torno a 2.000 tanto en Ourense como en Lugo. Cañete explica que las escuelas de hostelería permiten aliviar la escasez de mano de obra. «Tenemos bolsa de empleo y está entrando y saliendo demanda. La situación está mucho más tranquila», cuenta. Añade que el personal extranjero ayudará a hacer frente a la carga de trabajo de la temporada de verano, que se espera que sea muy buena en el norte gallego.