Calviño tendrá que explicar a Bruselas en qué usará los créditos del Sure

  • A falta de conocer los gobiernos definitivos que pidan créditos, había 18 de 27
  • España ha sido el primer país que ha solicitado fondos, 20.000 millones
  • El Gobierno ha cifrado en 26.280 millones el coste de las medidas laborales
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El Gobierno tendrá que esperar varios días para saber si Bruselas le concede los algo más de 20.000 millones de euros en créditos que solicitó el lunes bajo el paraguas del Sure (Support mitigation Unemployment Risk in Emergency) o se tiene que conformar con menos. Además, el Ministerio de Economía que dirige Nadia Calviño tendrá que detallar cuáles serán los gastos que han acarreado las medidas laborales adoptadas por el Gobierno (que se pueden financiar con el Sure) y las necesidades de financiación del Tesoro para hacer frente al Covid. El instrumento comunitario se creó en mayo para que los estados comunitarios financien a bajo interés los costes derivados de las medidas para proteger el empleo y a los trabajadores afectados por el Covid-19.

El Sure permitirá a España cubrir parte de los Ertes, las prestaciones extraordinarias a los autónomos, las exoneraciones a las cuotas de la Seguridad Social de ambas medidas u otras de menor entidad como la incapacidad laboral de los trabajadores que se hayan dado de baja por tener el Covid-19 o ayudas a los fijos discontinuos. El Gobierno ha cifrado en 26.279 millones de euros el coste de estas medidas, aunque dependerá de cuánto tiempo duren los Ertes. Hasta el mes de julio, solo por Ertes y ayudas a autónomos el gasto rondaría los 16.500 millones de euros, a los que se sumarían otros 1.300 millones por incapacidad temporal por bajas del coronavirus.

Necesidades de financiación

Sobre las necesidades de financiación para hace frente al coste de las medidas extraordinarios y el descalabro en los ingresos fiscales, el Tesoro anunció a finales de mayo una modificación de su programa de financiación para este año. Así, prevé elevar la emisión neta en 97.500 millones de euros, hasta un total de 130.000 millones, e incrementar en algo más de 100.000 millones la emisión bruta, hasta 297.000 millones. Desde Economía apuntan que no están teniendo problemas con las emisiones pues, de momento, se ha cubierto el 75% con un tipo medio del 0,3%. No obstante, la necesidad de emisión se podría reducir en función de cuándo y cuánto dinero reciban este año procedente del Sure. El Gobierno prevé que la primera parte de los créditos podría estar disponible este otoño. Aunque todavía no se conocen las condiciones y tipos de interés a que Bruselas concederá los créditos Sure, serán «favorables». Con toda seguridad, por debajo del precio al que se viene financiando estos meses el Tesoro. Y ello será así gracias a la sólida calificación crediticia de la UE y al sistema de garantías que Bruselas ha establecido para el Sure.

En concreto, los Estados miembros han tenido que depositar garantías por el 25% de los 100.000 millones de euros. España aprobó sus garantías el 26 de mayo, por un valor que ronda los 2.600 millones de euros.

Dinero a repartir

El Sure cuenta con 100.000 millones de euros a repartir entre aquellas capitales que estén interesadas en pedir estos créditos. El plazo finaliza el viernes y, luego habrá que esperar a que Bruselas analice cada solicitud y sume el volumen de dinero demandado para decidir el reparto de los créditos.

Si las peticiones exceden el tope de 100.000 millones, España podría tener que conformarse con menos de 20.000 millones. Fuentes oficiales del Ministerio de Economía consideran, en función de las conversaciones que se han mantenido previamente con Bruselas, que podría obtener una cantidad similar a lo solicitado, es decir, algo más de 20.000 millones de euros. Otras fuentes apuntan que el montante final podría rondar los 15.000 millones.

Aunque el número de países interesados no se conocerá como pronto hasta el viernes, desde Economía apuntan que los interesados (hasta el pasado martes) eran 18 de los 27 Estados miembros. La decisión de cada Gobierno de solicitar los créditos Sure está muy condicionada por el tipo de interés que afronta cuando acude a los mercados para financiar su deuda pública. No se puede olvidar que países como Alemania han llegado a adquirir deuda con rentabilidad negativa.

Igualmente estará supeditado al gasto que haya tenido que afrontar para reducir el impacto del Covid sobre su mercado de empleo.

Junto al tope de 100.000 millones, el Sure establece una segunda limitación a la cantidad que cada Estado puede obtener. La suma de los tres países que más reciban no podrá sobrepasar los 60.000 millones. Lo que no significa que sea a partes iguales: un país podría recibir 22.000 euros, otro 20.000 y otro 18.000, por ejemplo.

Vía: https://www.eleconomista.es