La comarca suma 32.600 negocios, dominados por microfirmas y autónomos, con un enorme peso de los servicios y escasa dimensión

La gran empresa visible desde las carreteras de acceso a A Coruña convive con otro paisaje mucho menos conocido, pero mucho más numeroso. Frente a los grandes complejos industriales, las sedes corporativas o los polígonos que concentran miles de trabajadores, la verdadera base del tejido empresarial metropolitano está formada por pequeños negocios que funcionan en solitario.
Autónomos, profesionales liberales y microempresas sostienen la mayor parte del censo económico de la comarca.
Los datos del Instituto Galego de Estatística (IGE) reflejan que dos de cada tres empresas del área metropolitana de A Coruña desarrollan su actividad sin ningún asalariado. De las 32.600 sociedades y negocios contabilizados en 2024, hasta 21.303 carecen de empleados.
El dato equivale al 65% del total y retrata un modelo empresarial muy atomizado, apoyado en estructuras mínimas y con una enorme presencia de iniciativas de autoempleo.
Nueve de cada diez: menos de cinco asalariados
La fotografía empresarial de la comarca muestra además un fuerte escalón entre las compañías más pequeñas y el resto. Otras 5.779 empresas cuentan únicamente con entre uno y dos trabajadores, mientras que 2.580 tienen entre tres y cinco.
Estas cifras significan que cerca de nueve de cada diez sociedades del área metropolitana no superan los cinco asalariados. Las medianas y grandes empresas son minoría dentro del conjunto. Solo 23 compañías superan los 500 trabajadores y apenas medio centenar rebasa los 250.
La imagen contrasta con la percepción exterior de la economía coruñesa, muy vinculada a grandes grupos empresariales (Inditex, Hijos de Rivera, Aluman, Vegalsa-Eroski, Altia, Gadisa…) y a polos industriales de enorme actividad.
Entre Agrela y Pocomaco trabajan cada día más de 25.000 personas y el área metropolitana alberga algunas de las principales corporaciones gallegas. Sin embargo, la estadística refleja que ese músculo empresarial convive con miles de pequeños negocios que operan con recursos limitados y plantillas reducidas.
La mayoría, personas físicas
El predominio de las microempresas aparece también al analizar la fórmula jurídica. Más de 18.900 empresas están constituidas como personas físicas, una cifra que supera ampliamente a las sociedades limitadas, que rondan las 10.800. Las sociedades anónimas apenas representan 425 casos.
Detrás de esos números aparece un ecosistema económico en el que abundan los profesionales autónomos, pequeños comercios, despachos, talleres y actividades familiares.
El sector servicios domina de manera abrumadora la actividad empresarial de la comarca. De las 32.600 empresas contabilizadas por el IGE, casi 27.000 pertenecen al terciario. La construcción suma cerca de 3.500 sociedades y la industria se queda en torno a las 1.500, mientras que la agricultura y la pesca apenas superan las 650.
Comercio minorista
Dentro de los servicios destacan especialmente el comercio minorista, con más de 3.100 empresas; la hostelería y restauración, que supera las 2.200; y las actividades jurídicas y de contabilidad, que alcanzan las 2.004. También sobresalen las actividades sanitarias, con 1.740 negocios; las inmobiliarias, con 1.637; y el transporte terrestre, con 1.424.
El peso de estos sectores ayuda a explicar la elevada presencia de empresas sin asalariados o con plantillas muy pequeñas, ya que gran parte de estas actividades pueden desarrollarse mediante autoempleo o estructuras reducidas.