El gasto en moda se desploma un 8,5% tras un cambio en los hábitos de consumo en favor de las prendas duraderas

La mitad de los consumidores españoles cree que el sector daña gravemente el medioambiente, por lo que busca alternativas para comprar menos

Tienda de ropaDreamstime

El gasto en moda se ha reducido en los últimos siete años, principalmente debido a un cambio en la manera de consumir de sus usuarios. La preferencia de las personas por adquirir menos prendas, pero que estas duren más tiempo, ha llevado a un descenso del desembolso del 8,5%. Además, aunque el sector haya ganado más de 1,5 millones de clientes desde 2019, estos se dejan menos dinero, con un gasto medio de 551 euros, frente a los 602 euros que alcanzaba en ese momento.

El gusto por los productos de calidad es algo más bien reciente, pues, según los últimos datos del informe “Moda y sostenibilidad” de Worldpanel by Numerator, en 2013 solo un 31% de los españoles priorizaba las prendas que aguantasen más de una temporada. Ahora, en 2026, esa cifra ha escalado hasta el 53%.

Esto ha hecho que el número de productos comprados se haya llegado a reducir hasta los 34,4 artículos de media de forma anual, cifra que baja considerablemente respecto a los 40,2 de 2019.

Dar una segunda vida a la ropa también se ha ido haciendo un hueco en muchos hogares. Un 57,5% reconoce arreglar, ya sea con manos propias o profesionales, sus prendas. Esto también incluye las compras de segunda mano, ya sea por motivos de ahorro, 45,4%, o por cuidar el medioambiente, 61,5%.

No obstante, la preocupación por el medioambiente tiene un límite, pues solo un 30,7% de los españoles está dispuesto a pagar más dinero por una prenda fabricada con tejidos ecológicos o sostenibles.

La clave está en la capacidad del bolsillo, por eso esta predisposición es incluso ligeramente más elevada entre las personas de más de 55 años, 31,9%, que los jóvenes de 15 a 34 años, 29,8%.

La diferencia generacional se nota especialmente entre los que no quieren pagar por materiales ecológicos, pues, mientras un 32,6% de los jóvenes lo rechaza, un 19,5% de los adultos reniega. De hecho, las edades inferiores toman otras decisiones que son bastante perjudiciales para los ecosistemas. Por ejemplo, ha aumentado el hábito entre ellos de comprar más prendas online para luego quedarse sólo con las que más necesitan, gustan o sientan mejor, generando mayor logística inversa. En 2019, un 9,5% de los consumidores realizaban esa práctica, mientras que ahora es el doble, el 20%, y entre los jóvenes de 15 a 43 años ya supera el 33%.

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