Yolanda Díaz abre la puerta a una subida del SMI al menos del 0,9%

  • Trabajo niega que haya planteado una subida de 1.000 euros
  • Desavenencias en el Gobierno entre congelar o hacer una subida, aunque sea mínima
  • Sindicatos y empresarios mantienen posturas diferentes
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El Minsterio de Trabajo ha convocado a una reunión el próximo martes 15 de diciembre a las 12.00 horas a los agentes sociales para negociar el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) del año próximo. Fuentes cercanas a la negociación apuntan desavenencias en el seno del Ejecutivo, pues una parte de los ministros son partidarios de congelar el SMI en los actuales 950 euros, y otra, más ligada al vicepresidente tercero, Pablo Iglesías, apuestan por subirlo. Aunque sea una cantidad testimonial. No obstante, la ministra de Trabajo ha querido cerrar el debate en unas declaraciones en TVE dejando entrever que el año próximo subirá el SMI.

La ministra confirmó que la próxima semana se reunirá con sindicatos y empresarios para tratar el SMI. «No voy a decir cuánto (subirá) porque cuando nos sentamos a dialogar tenemos que escuchar a las partes», en declaraciones a TVE recogidas por EP.

Pero aunque no ha querido dar cifras, ha dejado claro que el Gobierno no tiene intención de congelar el SMI, actualmente situado en 950 euros mensuales, por varias razones: porque «no se entendería» que esta renta mínima no subiera en 2021 cuando sí lo hacen, en un 0,9%, las pensiones y los salarios de los empleados públicos; porque los países del entorno español están elevando el SMI a pesar de la pandemia para luchar contra la desigualdad y la pobreza, y porque el sueldo medio en convenio también se ha incrementado, en torno a un 1,5%.

No sería entendido que revaloricemos las pensiones y los sueldos de los empleados públicos. Nadie comprendería que no hiciéramos lo mismo con los trabajadores que más lo necesitan, al menos para no perder poder adquisitivo. No compartimos la congelación y vamos a ver lo que dice la mesa de diálogo social», ha insistido.

La ministra ha subrayado además que, en 42 años de democracia, el SMI nunca se ha congelado, salvo con Mariano Rajoy en la Presidencia del Gobierno, cuya política, ha denunciado, se basó «en los recortes, la austeridad y en la devaluación de los salarios».

Díaz ha recordado además que el Gobierno tiene intención de cumplir con el artículo 27 del Estatuto de los Trabajadores, que señala que determinar la cuantía del SMI debe tenerse en cuenta, entre otros parámetros, la inflación (0,9% para 2021) y el incremento de la productividad, que el Gobierno baraja que aumente el próximo año entre un 1,5% y un 2,2%.

Desencuentros en ell Gobierno

Fuentes del entorno de Unidas Podemos han apuntado a elEconomista que el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, no  «manda» en la decisión del SMI, en referencia a que la competencia está en manos de Yolanda Díaz, ministra de Trabajo.Escrivá dijo recientemente que no le constaba que se hubiese planteado en seno del Consejo de Ministros una subida de 50 euros, hasta los 1.000 como vienen demandando en UGT. Aunque el titular de Seguridad Social tampoco negó que se estuviese planteando alguna subida.

Por su parte, Fuentes del Ministerio de Trabajo matizan en referencia a que hayan planteado una subida hasta los 1.000 euros que «no es cierto, ni está decidido ni se ha comunicado esa cifra en ningún caso».

En el entorno de Unidas Podemos matizan que la decisión la tomarán el presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, y el vicepresidente segundo, y secretario general de Unidas Podemos. Lo que debería solucionarse antes del próximo martes cuando se reúnan con los agentes sociales, aunque ha corrido la voz, sin contrastar, que el secretario de Estado de Empleo, Joaquín Pérez Rey, acuda a la reunión sin una cifra concreta. Sólo para conocer la posición de los agentes sociales.

División en los agentes sociales

Las posturas tamibén están divididas entre los agentes sociales. Tanto CEOE como Cepyme han señalado que en esta situación no «es momento de subir» el Salario Mínimo. Recuerdan que con un entorno de inflación negativa, supondría un serio impacto para la maltrecha economía de las empresas.

No obstante, entienden que la subida del SMI es potestad del Gobierno que, en otras ocasiones no ha negociado con los agentes sociales, pues su obligación es más de «consulta» que de negociación. Una consulta que en otras ocasiones se ha saldado con el envio del Decreto a sindicatos y empresarios previo a la aprobación en Consejos de Ministros, generalmente el último del año.

En cualquier caso, desde la CEOE han declarado públicamente que no harán valoraciones hasta conocer la posición del Gobierno, lo que podría producirse el próximo martes.

Los sindicatos, sin embargo, entienden que este año no puede congelarse el SMI y que, mucho o poco, debe abordarse alguna subida, especialmente para avanzar en el compromiso marcado por el Gobierno de coalición de situarlo en el entorno del 60% del salario medio en esta legislatura.

Fuentes sindicales han señalado de eE que CCOO y UGT pactarán una posición conjunta para llevar a la mesa del SMI el próximo martes cuando han sido convocados. De momento hay una distancia en la petición de subida. Pepe Álvarez, el secretario general de UGT, ha declarado en varias ocasiones, la última el pasado miércoles, que entienden que el SMI del año próximo debería estar en el «entorno de los 1.000 euros».

En CCOO prefieren no hablar de cifras, aunque como Unai Sordo matizó también ese miércoles, no «aceptarán una congelación». Sordo, recordó que empresarios y sindicatos están pactando, a través de la negociación colectiva, una subida del 1,5%.

En cualquier caso, las diferencias entre UGT y CCOO son menores, pues en el primero entienen que sería muy dificil conseguir una subida de 50 euros este año, equivalante a un incremento algo superior al 5%. Aunque tampoco abandonan la pretensión de alcanzarlo.

Todo apunta a que el suelo de la subida sería el 0,9% que se aplicará el año próximo a funcionarios y pensionistas, y el techo podría situarse algo por encima del 1,5% pactado en convenio, bajo la premisa de que los salarios más bajos, los que dependen del SMI, deben subir algo por encima de la media.

Vía: https://www.eleconomista.es