Un 57% del aumento de la afiliación en el último año se concentra en personas de más de 50 años

El mes de febrero fue negativo para los jóvenes, ya que el desempleo de los menores de 25 años creció en 8.516 personas respecto a enero

Un transportista mete unas cajas en un restaurante este martes en Bilbao.Luis TejidoEFE

El número de afiliados a la Seguridad Social ha crecido en 474.482 personas en el último año, hasta un total de 21,67 millones, con un descenso de 72.500 personas en el número de trabajadores de entre 40 y 50 años y un aumento en todo el resto de franjas de edad, que en conjunto han crecido en 547.000 trabajadores.

De ese total, el 57% son trabajadores mayores de 50 años, que son los que han concentrado el incremento del número de afiliaciones. De hecho, la franja de 50 a 54 años es la que más ha crecido en personas dadas de alta, en un total de 100.859.

Ese incremento responde tanto a la creación de empleo en esas capas de edad como, sobre todo, al envejecimiento demográfico, que provoca que cada vez haya más trabajadores de más edad y menos jóvenes, en línea con la propia pirámide de población.

Así, los trabajadores de más de 50 años ya suponen un 36,5% del total de afiliados del país, mientras que los menores de 30 sólo son un 15,7%. Hace diez años, en febrero de 2016, los primeros apenas llegaban al 28,7%, mientras que los segundos eran el 13,7%, en plena crisis y con un paro juvenil desbocado.

Esta evolución supone que la franja intermedia, trabajadores de 30 a 50 años, ha pasado de suponer un 57,6% del total a un 47,8%, casi diez puntos menos.

Si se analiza la evolución mensual, en febrero el número de afiliados creció en 97.004 personas, con un incremento en todas las franjas de edad salvo en los jóvenes de entre 16 y 19 años, en los que bajó la afiliación en 2.530 personas. Hay que tener en cuenta que parte de ese empleo del mes de enero pudo ser de estudiantes que estuvieron dados de alta durante la Navidad para ganar un dinero extra, por ejemplo trabajando en las rebajas de enero.

El mes fue negativo para los jóvenes, ya que el desempleo de los menores de 25 años creció en 8.516 personas respecto a enero, si bien el volumen total de jóvenes desempleados se situó en mínimos de la serie histórica para un mes de febrero.

Hay que tener en cuenta que la mayor parte del incremento del número de parados inscritos a las oficinas del Servicio Público de Empleo Estatal (Sepe) se produjo por población recién incorporada a nuestro mercado laboral, que no había tenido empleo anteriormente, de los que parte son jóvenes que han cumplido la edad legal de trabajar o han terminado sus estudios, y otra parte son extranjeros recién llegados a nuestro país en busca de un empleo. En total fueron 6.263 personas.

Si todos ellos fueran jóvenes menores de 25 años, el incremento del desempleo juvenil en esa franja de edad denotaría que hay al menos 2.250 jóvenes que perdieron su empleo y decidieron inscribirse a las listas del Sepe.

Vía: https://www.elmundo.es/