El comercio pide libertad horaria y no convertir la economía en un “infierno fiscal”

Los representantes del sector subrayan la importancia de la colaboración público privada para salir de la crisis generada por el coronavirus

El sector comercial ha reclamado al Gobierno no incrementar los impuestos, impulsar medidas de dinamización del mercado laboral y favorecer la libertad de horarios para mitigar el impacto que la crisis generada por el coronavirus. Demandas vertidas por representantes de las distintas ramas que componen en el sector en la cumbre empresarial organizada por la CEOE. En ella estaba prevista la participación del consejero delegado de El Corte Inglés, Víctor del Pozo, que se ha caído del programa a última hora.

Las consecuencias que ha tenido para el comercio el Covid-19 se traducen en una pérdida de la facturación de 30.000 millones de euros solo este año, según datos de la patronal de la gran distribución Anged, y en categorías de no alimentación la caída de ventas ha superado el 50%, debido al cierre de los distintos formatos comerciales durante el confinamiento, salvo aquellos dedicados a la alimentación. «Según el último informe de la OCDE, durante el estado de alarma y la desescalada el comercio ha restado 9,5 puntos al PIB», ha explicado el presidente de Anged Alfonso Merry del Val. Este ha reclamado confianza en el sector privado porque, a su juicio, solo con su desarrollo se volverá a generar riqueza y empleo.

«Tenemos que ser realistas: de esta crisis saldremos más pobres«, ha asegurado. En su opinión, «no es momentos de contrarreformas», refiriéndose a una posible derogación de la reforma laboral, que solo llevaría «al colapso del mercado laboral». Por el contrario, ha reclamado «medidas excepcionales que ayuden a empresas y trabajadores a adaptarse a la emergencia y nueva realidad, con el fin de mantener el máximo nivel de empleo», en referencia a un pacto por los ERTE que aún está negociándose entre el Gobierno y los agentes sociales y empresariales. También rechaza posibles subidas de impuestos. «No podemos convertir nuestra economía en un infierno fiscal y legislativo. Debemos potenciar, fomentar y liberalizar al máximo la inversión», ha dicho el presidente de Anged, asociación que entre otras representa a El Corte Inglés.

Un mensaje que, con otras palabras, ha compartido el presidente de Puig, Marc Puig, también presidente del Instituto de la Empresa Familar. Este ha pedido medidas para reducir la incidencia de la economía sumergida en España, por ejemplo restringiendo el uso de dinero en efecto. «No subamos los impuestos a los que ya los pagan. No podemos poner más cargas«, ha dicho el responsable de la compañía de perfumería y cosmética. «Competimos con grupos multinacionales y no pedimos nada a la administración salvo un terreno fiscal neutro, o seguiremos teniendo empresas cuyos centros de decisión se trasladarán al extranjero». Puig ha pedido tomar nota de medidas que se están tomando en Alemania, Bégica o Francia y ha reclamado que «se diseñe un plan de salida de la crisis que se nutra de las conclusiones de la comisión parlamentaria para la reconstrucción», además de la aportación de las propias empresas. «Es la colaboración publico privada la que nos permitirá salir airosos».

En material fiscal, el presidente de la asociación de supermercados ACES, Aurelio del Pino, ha pedido un «marco fiscal que amplíe las bases de recaudación y no las cargas tributarias». También ha reclamado «avanzar en la liberalización de horarios»  y un «marco normativo laboral que incentive la contratación, la flexibilidad y que permita el dialogo social para mejorar la productividad y la empleabilidad de los trabajadores», así como la creación de un convenio específico a nivel estatal para la actividad de los supermercados. Sobre la libertad de horarios, el presidente de Anged Alfonso Merry del Val ha pedido «impulsar un gran pacto para ampliar horarios de apertura a domingos y festivos durante 2020».

Por su parte, el presidente de la Confederación Española de Comercio Pedro Campo ha solicitado un «plan concreto» para el comercio, al igual que lo ha recibido la automoción y el turismo, «favoreciendo el consenso y no una lucha entre empresas», así como las mismas condiciones para los operadores independientemente de que sean físicos u online, además de prolongar los ERTE según el grado de recuperación de las empresas.

Precisamente, sobre el avance del comercio online durante el confinamiento, la directora general de Google en España Fuencisla Clemares ha recalcado que «para impulsar la transformación hay que invertir en capacidades, tecnología y logística» y hacerlo a escala, «con programas que hagan crecer al conjunto del sistema y cierre las brechas digitales». En concreto, ha pedido al Gobierno que desarrolle programas de apoyo a las pymes «para facilitar el acceso a la digitalización en el corto y medio plazo», así como  «colaboración publico privada para capitalizar las oportunidades que la tecnología nos está dando».

Vender mejor

Por su parte, el presidente de la asociación de supermercados Asedas, Antonio Garrigues Walker, ha centrado su exposición en la necesidad de mejora que tiene España de cara al comercio internacional. «España no sabe vender, tiene poca habilidad para el comercio. Vendemos poco y vendemos mal. Podríamos hacer mucho mas en todos los sectores», ha explicado. Además, ha lamentado que la imagen exterior de España «no es todo lo seria que debería», para lo que «el comercio debería cumplir un papel especial». «El estamento político debe comprometerse con estos problemas. ¿Por qué separamos tanto la política de la economía?».

Vía: https://cincodias.elpais.com