Las empresas agotan su margen salarial para captar trabajadores en plena crisis de falta de mano de obra

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Las empresas españolas son las protagonistas una situación insólita: sus vacantes por cubrir se han disparado al menos un 50% (según la estadística que tomemos como referencia) respecto a los niveles inmediatamente anteriores a la pandemia y se mantienen en una zona de máximos. Pero están perdiendo competitividad en términos de salarios para atraer a los candidatos. De hecho, la subida de los sueldos en las ofertas se ha frenado casi a la mitad en el último año y cerró 2025 con una subida del 2,7%, su nivel más bajo desde 2021, por debajo de otras grandes economías europeas con un dinamismo del empleo mucho menor. Pero también de lo que dictan los convenios colectivos.

Un escenario contradictorio que apunta a la combinación de varios factores: un elevado paro, el retroceso de las vacantes en sectores de alto valor añadido, como el tecnológico y un alto peso de la negociación colectiva que dicta subidas del 3,5%. Todo ello en un contexto de incremento de costes laborales vía cotizaciones e impuestos que deja sin margen a las empresas para ofrecer mejoras adicionales de sueldos a los profesionales que más necesita.

En apenas tres años hemos pasado de hablar de ‘Gran Renuncia’ a ‘Gran Retención’ (un momento en el que la economía se enfría y los trabajadores ven peores perspectivas para cambiar de trabajo, por lo que se mantienen en sus puestos de trabajo). Ambos fenómenos se conectan por la evolución de los vacantes y de los sueldos, que también repercute en la inflación.

El servicio de estudios de Indeed lleva varios años elaborando un análisis clave para entender este fenómeno desde la óptica de la evolución de las ofertas de empleo publicadas en los portales de empleo y de los niveles de salarios que ofrecen. Este trabajo ha sido tomado como referencia por instituciones como la Reserva Federal, el BCE y los bancos centrales de Irlanda o Reino Unido.

La razón de este éxito es evidente: aparte de por su rigor técnico, facilitan una información complementaria a las fuentes estadísticas oficiales de vacantes o salarios (como la Estadística Trimestral de Costes laborales o los datos de convenios colectivos) que se actualizan casi en tiempo real y permiten detectar síntomas de ‘recalentamiento’ del mercado laboral. A fin de cuentas, lo que una empresa está dispuesta a pagar de más para contratar es un termómetro claro de las tensiones. Aunque en casos como el de España, esta correlación se rompe.

Un récord de vacantes que no se traduce en mayores sueldos ofertados

Si expresamos el volumen de ofertas en febrero de 2020 (antes de que la crisis sanitaria estallara en nuestro país) como el punto de partida de un índice en base 100, en diciembre de 2025, el nivel era de 151,6. Expresado de otra forma: las vacantes publicadas en los portales de empleo españoles aún superaban en un 51,6% los niveles previos a la pandemia.

Por otro lado, los salarios recogidos en esas ofertas registran una subida interanual del 2,7%, una cifra que supera al 1,38% del mismo mes de 2019 pero es el menor incremento en ese mes desde 2021. En 2024 alcanzó el 4,9%, pero desde entonces ha caído con intensidad, hasta el punto de que se sitúan muy por debajo del 3,53% pactado en los convenios colectivos de trabajo.

Que los sueldos en las ofertas, que se fijan como ‘cebo’ para los candidatos, suban menos que los de los convenios, que afectan a los trabajadores que ya tienen las empresas, es una señal clara de enfriamiento del mercado laboral: las empresas tienen menos presión para subir los sueldos para fichar trabajadores que para retenerlos. Esto es a lo que se llama la ‘Gran Retención’. Pero esto no tiene mucho sentido que ocurra en un país en el que las vacantes siguen en la zona de máximos históricos.

Una anomalía en los puestos por cubrir

La evolución de las vacantes en España es anómala en el escenario internacional. Se disparan desde 2022, en línea con la tendencia del resto de economías analizadas, aunque crecen con menor intensidad que el resto de los países analizados por Indeed. Sobre todo, si la comparamos con Italia. Aunque lo más extraño es lo que ocurre después: se queda ahí.

El nuestro es el único mercado laboral que no ha reducido sus vacantes en los últimos años. Todos los demás, incluida Italia, se encuentran muy por debajo de sus máximos y algunos incluso anotan niveles inferiores a los previos a la pandemia. De hecho, hoy nos disputamos con los italianos el primer lugar en el ranking de Indeed. Lo que nos lleva a dos preguntas. La primera es por qué ocurre esto. La segunda es por qué no afecta a los sueldos.

España desafía al enfriamiento de las ofertas de empleo en Europa y EEUU

Evolución del ‘stock’ las ofertas publicadas. Índice (100 = 1 de febrero de 2020)

En España crece la economía y el empleo, pero con un mercado laboral con un elevado peso de sectores “intensivos” en el uso de mano de obra (es decir, que demandan muchos trabajadores para empleos estacionales y de alta rotación) como la hostelería, el comercio o la logística entre otros servicios.

La combinación de envejecimiento de mano de obra, mayor cualificación de los candidatos y una reforma laboral que facilita las posibilidades de encontrar un empleo indefinido hace que muchos de ellos se encuentren con que no les resulta tan fácil cubrir vacantes como antes. Ni siquiera con la inmigración. Y esto los lleva a recurrir a portales de empleo y otras plataformas, cuando antes se usaban otros canales.

Esta mayor digitalización para buscar trabajadores de unas determinadas actividades es un factor que no puede desdeñarse, porque estaría compensando otra tendencia negativa: la caída de ofertas en otros sectores, como el tecnológico que, hasta no hace mucho, copaba las vacantes publicadas. Y esto repercute en los salarios.

Los sectores de alto valor añadido son los que tienen una mayor competencia por el talento y, con ello, una mayor rotación de profesionales, lo que obliga a las empresas a ofrecer mayores subidas salariales para captar trabajadores. Pero esto estaría cambiando con la entrada de otras empresas. Dicho de otra forma: ahora se publican más ofertas, pero para empleos con sueldos más bajos.

A ello se suma otro factor: nuestra elevada tasa de paro provoca que, aunque exista una alta demanda de mano de obra, la presión para competir en salarios sea menor que en otros países. Pero esto es algo que afecta más a trabajadores de menor cualificación en sectores intensivos en el uso de mano de obra. Esto estaría llevando a un descenso de los salarios.

El extraño caso italiano

Pero queda una pregunta por responder: ¿por qué suben menos que los convenios? Y aquí las hipótesis apuntan a un incremento de los costes laborales por decisiones políticas (fiscalidad y cotizaciones, pero también el SMI) junto a las presiones inflacionistas, que ya han sido absorbidas por los convenios colectivos, lo que resta margen a las empresas para ‘tentar’ a los candidatos con salarios mejores que el mínimo pactado, sobre todo en los puestos de menor responsabilidad o que exigen menos competencias o formación.

Esto aleja a España de otras grandes economías, como Estados Unidos o Alemania y, en menor medida, en Francia se cumple el principio de que un enfriamiento de la demanda reduce la mejora del sueldo ofertado. Sin embargo, en Italia esto no se cumple. De hecho, es el país analizado donde menos suben las ofertas que han llegado a registrar meses de incremento 0.

El caso italiano es extraño. Su tasa de paro es del 5,7%, mucho más baja que la de España (10,4%) o Francia (7,7%), lo que, teniendo en cuenta su alto volumen de ofertas, lo sitúa en la franja de los países ‘tensionados’. Además, su tasa de temporalidad es menor a la nuestra. Pero la evolución de los sueldos ofertados es muy irregular, con varios meses al año en los que se sitúa en 0 para subir ‘de golpe’ al entorno del 3%. Puede deberse a la estacionalidad de la demanda o a un elevado peso de la negociación colectiva, que estabiliza los salarios ofertados al remitirlos al convenio

Las vacantes de empleo ‘desinflan’ sus sueldos

Variación anual de los salarios en las ofertas de empleo (%)

En España, a pesar del papel que juegan los convenios, se han visto claramente superados desde 2021 por la subida salarial de las ofertas… hasta 2025. Esto apunta a que sí existe una tensión que ‘tira al alza’ de los salarios en momentos de alta contratación, pero que ha limitado que pudieran subir más. Y ahora está tirando de ellos a la baja.

Vía: https://www.eleconomista.es/